Más de 500 habitantes de Tláhuac se congregaron ayer en la explanada delegacional para manifestarse a favor de la construcción de la línea 12 del Metro, la cual movilizará a más de un millón de personas.
“Con el Metro le diríamos adiós al tráfico, a las largas distancias y a los gastos excesivos de pasaje”, aseguró José Luis Montiel, miembro de la Unión de Pueblos Organizados y Colonias (UPOC).
En un sondeo realizado por EL UNIVERSAL se detectó que estas personas gastan entre 25 y 50 pesos para trasladarse a cualquier punto de la ciudad, además de que pierden por lo regular cinco horas diarias en el trasporte.
De acuerdo con la encuesta del Instituto Nacional Estadística y Geografía (INEGI), la delegación Tláhuac presenta severos problemas de transporte, ya que el sistema público colectivo que opera en esa demarcación es insuficiente para trasladar a las más de 114 mil 702 personas que acuden diariamente a sus centros de trabajo.
Es por ello que “la construcción del la línea 12 del Metro no es un capricho”, aseguró durante su discurso el niño Rodolfo Emiliano, habitante de Tláhuac.
Mencionó que “para cualquier comunidad es primordial contar con un transporte público rápido económico, seguro, el cual además no contamine”.
Destacó que con esta obra “sólo haremos 45 minutos para trasladarnos a cualquier punto de la ciudad”.
En entrevista, María del Pilar Ortiz, vecina de Tláhuac, expresó que “el Metro va a hacer nuestra vida más fácil, porque ya no vamos a estar tan estresados y de mal humor; ahora vamos a tener rutas alternas para salir a donde queramos”.
Itze Navarrete Pozadas, habitante de la demarcación, aseguró que la construcción de la línea 12 del Metro “no debe ni siquiera de entrar a debate; esta obra dará trabajo a más de 25 mil personas”.
Por su parte, Gorgonio Méndez Galicia, representante de los pequeños propietarios de Terromotitla, aseguró que esta comunidad está a favor de la construcción y dijo que quienes cerraron la semana pasada la avenida Tláhuac “no eran ejidatarios, sino personas externas o hijos de los dueños, quienes se oponen a que sus padres vendan su terreno. Los que no están de acuerdo son personas que buscan problemas. Quisiéramos que el gobierno nos pagara a precio de oro nuestros terrenos, pero no es posible”.