df@eluniversal.com.mxEl asombro y la algarabía reflejados en la mirada de propios y extraños es parte del entusiasmo de miles de personas que ven con sorpresa cómo el Zócalo cambia su aspecto para dar la bienvenida a cientos de ilusiones y sueños que se mezclarán en la gran explanada de cristal, como parte de las festividades que el gobierno local montará en la víspera de la época decembrina.
A tan sólo unos días del inicio del invierno, niños, jóvenes y adultos, miran con admiración a una flotilla de trabajadores que laboran a marchas forzadas para tener en tiempo y forma la pista de hielo, que por segundo año consecutivo estará ubicada en el Zócalo, y dará la bienvenida a miles de mexicanos en diciembre.
La colocación de tarimas, polines y la nivelación de la arena sobre la que se montará el piso de cristal, es la tarea principal que tienen en encomienda los empleados que trabajan para tener en tiempo y forma la pista que tendrá una dimensión de 3 mil 198 metros cuadrados.
Pero a pesar de ello y sin importar las inclemencias del otoño, para Juan, uno de los tantos trabajadores que se esmeran en la construcción, el esfuerzo vale la pena. “No importa el tiempo y el esfuerzo que tenga que invertir en la construcción de la pista porque tengo una promesa y la tengo que cumplir. “Sé que para cumplirla tengo que trabajar duro, pero vale la pena porque al terminar mi esfuerzo será recompensado en la promesa que le hice a mis hijos y esa promesa es traerlos a la pista a patinar, por eso no me importa trabajar a marchas forzadas y bajo este sol que quema”.
Originario del estado de México y dedicado a la construcción, esta es la ilusión que mantiene a flote a Juan, una esperanza que espera ver convertida en realidad como cientos de capitalinos el próximo mes de diciembre, cuando su esfuerzo y sudor se conviertan en realidad en la pista de hielo.