Un árbol de Navidad de 50 metros de altura, una zona de 400 metros cuadrados con nieve natural para que jueguen los niños, así como un tobogán con una rampa de seis metros de altura y 39 de largo, son los atractivos adicionales que tendrá la pista de hielo del Zócalo en la edición de este año.
El sábado 29 de noviembre las autoridades locales inaugurarán la pista de hielo de 3 mil 200 metros cuadrados de dimensión —la misma que el año pasado—, que tendrá una capacidad para mil 400 patinadores de manera simultánea. Las instalaciones permanecerán hasta el 10 de enero.
A decir de Elena Cepeda, secretaria de Cultura del DF, cada uno de los 43 días que permanecerá abierta la pista de hielo recibirá a 14 mil visitantes, es decir, más de 600 mil personas patinarán sobre hielo en la plaza de la Constitución.
Pero la funcionaria estimó que durante esos 43 días alrededor de 4 millones de personas visitarán el primer cuadro, pues además se instalará un área para conciertos frente a la Catedral donde participarán el Coro de Niños de la Ciudad de México.
“Habrá también espectáculos internacionales y nacionales de patinaje artístico; un nacimiento viviente, un festival de pastorelas en el Centro Histórico, la exposición de 50 nacimientos en el Paseo de la Reforma, concierto de fin de año, mosaicos navideños en edificios públicos y fuegos artificiales”, agregó.
A diferencia del año pasado, en esta ocasión no se instalarán pistas de hielo en la Alameda sur y en el Bosque de Aragón.
De acuerdo con Javier Hidalgo, director del Instituto de la Juventud, ahora se cambiará la ubicación de las pistas de hielo alternas; una se instalará en el Bosque de Tláhuac y otra más en el deportivo Los Galeana.