alejandro.cuenca@eluniversal.com.mxAndrea es una jovencita muy risueña. Tiene 17 años y espera obtener su libertad en agosto de 2009.
Una vez libre quiere regresar a León, Guanajuato, de donde es originaria y donde viven sus papás junto con su primogénita, una bebé de un año y cuatro meses.
Por ahora seguirá en espera, haciéndose compañía con otras 16 menores recluidas en el centro de tratamiento de la comunidad para Mujeres Adolescentes en Conflicto con la Ley.
El 14 de febrero de 2007, Andrea ingresó al centro, donde tuvo a su segundo hijo, que hoy tiene tres meses de edad y permanece en una silla mecedora, en el centro de un pequeño patio, donde ella y sus compañeras ensayan una obra de teatro.
La historia de la obra trata de un grupo de mujeres que trabajan en un cabaret; todas sufren una decepción amorosa y soledad. A Andrea le tocará el papel de una mesera que deberá ingeniárselas para salir adelante con su bebé, luego de que el padre del niño los abandonó.
Suelta una carcajada cuando se le pregunta si ese papel representa parte de su historia real. “Sí, pues sí”, dice la risueña jovencita mientras mira a su bebé dormido en la mecedora.
Hace una semana, dice, sus padres y su hija mayor vinieron a visitarla, pero el personal jurídico de este centro lamenta que, desgraciadamente, eso no ha ocurrido.
Esta joven mamá llegó aquí acusada de delitos contra la salud. “Me trajo la PG”, dice. En Tamaulipas fue detenida por la PGR y una vez que se le dictó la sentencia a dos años y nueve meses de reclusión, fue trasladada a este centro de tratamiento.
Su periodo se cumple en noviembre, pero espera que le reduzcan en tres meses la sentencia, pues ya estuvo tres meses en el área de diagnóstico. Como sus compañeras, conoció el centro de tratamiento de Coyoacán, donde estuvieron hasta el pasado 6 de octubre. Hoy se siente bien en el nuevo espacio; sin embargo, voltea a ver las altas bardas, las torres de vigilancia y el alambrado: “La otra casa (de Coyoacán) era más grande, aquí está bien, pero como que se siente más el encierro”, dice.