Las decenas de personas que transitaban por la zona del accidente y que vieron el desplome de la aeronave, puede presentar un trastorno de estrés agudo que traerá síntomas en los días o meses siguientes, a los que Luisa Fernanda Mendizaval Montes, sicóloga y especialista en manejo de crisis, denominó como “desfrialización”.
“Estos síntomas se traducen en una sensación en la cual el entorno se vuelve extraño, irreal; podemos encontrar amnesia disociativa, es decir, la incapacidad para recordar lo que sucedió en el evento; pueden estar aturdidos o dar respuestas exageradas, de sobresalto; inquietud motora, mala concentración, problemas para conciliar el sueño y hasta un síntoma de desesperanza, de que todo está mal”, detalló la también académica del diplomado en Protección Civil y Prevención de Desastres de la Universidad Iberoamericana.
En entrevista, Mendizaval Montes dijo que todos estos síntomas llevan a una situación de pánico que, debido en gran parte a las imágenes y noticias difundidas, se extienden al resto de la población, lo que a su vez provoca la psicosis colectiva y sentimientos de desesperanza.
“En el cerebro tenemos una amígdala que nos enseña en un cuadro lo que vivimos en un día o lo que vimos en los medios de comunicación; nuestros cerebro, como una reacción neurológica, recuerda ese evento, haya sido vivido o visto; lo empezamos a recordar y nos empezamos a estresar. Nuestra respuesta va en automático y a veces respondemos de manera negativa, aunque no hayamos vivido la situación, basta con verlo por televisión”, explicó la sicóloga.
Agregó que los estados de angustia generan una psicosis de no estar bien manejada la noticia, y ante ello, consideró que es responsabilidad de las autoridades en áreas como Protección Civil, Educación y Salud, las que deberían saber qué decir y propiciar enlaces entre la población y especialista que puedan brindar terapias a los habitantes.
Estimó que los testigos del accidente es conveniente que acudan a terapias sicológicas y añadió que existen instituciones especializadas como la Sociedad Psicoanalítica de México, pero dijo que también instituciones públicas de asistencia social pueden dar este apoyo.