Ante la serie de pruebas aportadas por la Procuraduría capitalina en contra de los supuestos integrantes de la banda de La Flor, el juez 32 de lo Penal, Jesús Ubando López, dicto de auto de formal prisión contra cinco de los siete detenidos por su probable participación en una serie de ilícitos, entre ellos el secuestro y asesinato de Fernando Martí.
Un total de 11 plagios, cuatro homicidos, dos intentos de asesinato y dos robos agravados (de automóvil) son los ilícitos por los que serán juzgados la ex policía federal Lorena González Hernández; ex comandante, José Luis Romero Ángel, y los civiles Marco Antonio Moreno Jiménez, así como los hermanos Noé e Israel Cañas Ovalle.
El próximo viernes se espera que corran la misma suerte el ex policía judicial del Distrito Federal, Fernando Hernández Santoyo, y el ex comandante de la DIP, Sergio Humberto Ortiz Juárez, alias El Apá pues ambos pidieron la duplicidad del término constitucional para presentar pruebas a su favor.
Resalta que entre las 233 pruebas periciales, 100 documentales y testimoniales presentadas contra los acusados se indica el modo de operar de la banda, el cual, según las víctimas, era con un lenguaje en claves, tipo policial.
A los familiares de los plagiados, encargados de negociar el rescate, también los hacían usar una palabra clave para identificarlos, como lo fue el caso de un padre de familia a quien llamaban “perro”.
Según dictámenes de las grabaciones en las que se pedía un promedio de 2 millones de pesos para liberar a los secuestrados, se trata de la misma persona, pues en dos casos coincide el tono de voz y las frases utilizadas. Cuando se le informaba que aún no se reunía la cantidad solicitada, el maleante contestaba “quédate con tu pinche dinero, mejor úsalo para comprarle flores a tu hijo”. Otra de las frases recurrentes era: “Vamos a matar a tu hijo (a) y lo (la) vas a encontrar colgado de un poste (o árbol) con una flor en la boca”.
Dos de las víctimas dijeron reconocer a Lorena González y a Fernando Hernández como participantes de estos plagios, en los que además, según la causa penal, se usaron patrullas de la Policía Judicial en falsos retenes para interceptar a víctimas, así como uniformes policiacos.