Está señalada como la “campeona de los medios litros” en la ciudad, ha sido denunciada por vender menos gasolina de la que cobra por errores de medición en sus mangueras e instrumentos, pero si se le visita con un tambo de plástico en las manos, con una estrategia, es fácil entender cuál es la transa.
La estación 2503, operada por Gasoil SA, ubicada en el número 2570 de la avenida División del Norte, en la esquina con Xicoténcatl, colonia Churubusco, se queda con casi un litro de gasolina por cada 20 que uno le compra, y eso consta en los registros del programa Quién es Quién en las Gasolineras, de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
El robo es “hormiga”. En la última revisión que le hizo la Profeco, el pasado 11 de septiembre, en esa gasolinera se detectaron dos mangueras con “errores de repetibilidad”, como se denomina a la inestabilidad de los instrumentos despachadores de combustible, que presentan distintas mediciones para la misma cantidad pagada.
Por cada litro despachado, asentó la Profeco, faltaban 51 mililitros, un chorrito en realidad, que al aumentar la cantidad de combustible se va haciendo considerable.
Casi un año antes, a esa misma gasolinera le inmovilizaron una manguera, porque se quedaba con 53 mililitros en cada despachada.
En mayo de 2006, la misma estación había sido clausurada completamente, e inmovilizadas sus 32 mangueras, porque se quedaba con 83 mililitros por cada litro, tenía errores de “repetibilidad” y bombas cuyos prototipos no habían sido aprobados por la Profeco.
Volvió a abrir, y hoy es la gasolinera con más quejas por abusos o robo de gasolina en toda la ciudad: 36 denuncias, según Profeco.
Y no es la única. Apenas el 6 de septiembre pasado, la estación 2838, ubicada en avenida San Jerónimo 914, fue sancionada con la inmovilización de sus 12 mangueras.
La número 3416, ubicada en la salida a Morelos, Carretera Federal a Cuernavaca y Vicente Guerrero Número 2, colonia Chimalcoyotl, de la empresa Pirote SA, recibió la inmovilización de sus 59 mangueras en septiembre.
El truco
En internet circula un consejo sobre cómo detectar el robo de gasolina en las estaciones: pedir que despachen el producto por “litro”, en multiplos de 20, y no por cantidades específicas de dinero.
En un bidón con capacidad para 20 litros, como los que utiliza la Profeco en sus revisiones, EL UNIVERSAL hizo una prueba que resultó cierta.
El viernes pasado, alrededor de las 18:00 horas, al pedir 20 litros de gasolina, exactos, el operador de la estación 184, ubicada en Ricardo Flores Magón y Pino Número 347, colonia Santa María la Ribera, cobró exactamente 150 pesos, según el precio vigente de 7.51 pesos por litro de Magna.
En la misma gasolinera, ni un par de horas después, con 150 pesos de gasolina el bidón tenía nomás 19 litros y un piquito: se habían robado más de medio litro.
Según Profeco, en esa estación se inmovilizaron cuatro mangueras, en febrero pasado, por errores en la medición de sus instrumentos.
Si esa anomalía de la gasolinera operada por Servicio Butrón SA fue reparada, la Profeco no puso saberlo, según asentó en junio pasado: la estación se negó a ser verificada.