El microbús de la ruta 27 que ayer se volcó en la colonia Granjas México, donde murieron dos pasajeros y 15 más resultaron heridos, es uno de los casi 20 mil que desde hace más de un año circulan sin ninguna revisión mecánica ni control por parte de las autoridades.
Algunos concesionarios de esa ruta serán los conductores de los nuevos autobuses de la línea 2 del Metrobús a partir de diciembre.
En las 106 rutas de micros de la ciudad, se transportan cada día 18 millones de pasajeros, exponiendo sus vidas en unidades que tienen hasta 21 años de antigüedad, aunque su vida útil sólo es de siete.
Es común que los concesionarios dan a trabajar sus unidades a choferes a cambio de “cuentas diarias” que, según la ruta, puede flucturar entre 500 y mil pesos.
En marzo, el secretario de Transportes y Vialidad, Armando Quintero, admitió que algunos conductores son adictos al alcohol y las drogas, no están capacitados para dar servicio, pelean —perrean, se dice en su jerga— por pasaje, conducen a exceso de velocidad y no respetan a los pasajeros. Ayer reconoció que el gobierno del Distrito Federal no tiene personal ni material suficientes para revisar las unidades ni controlar a los conductores.
Muestra de ello es que sólo 30% de las unidades pasan revista cada año, y es por sorteo. El microbús que ayer se volcó no había sido revisado en más de un año, aunque eran evidentes sus pésimas condiciones, como las llantas que estaban totalmente lisas.
A las 06:30 horas de ayer, Mario Silva Dorantes, de 20 años, manejaba el vehículo con placas 0270340 y salió sin autorización de su recorrido, según Quintero.
Testigos dijeron que Silva Dorantes conducía a exceso de velocidad cuando en la esquina de Añil y Río Churubusco perdió el control y volcó el vehículo hasta quedar ruedas arriba. Luego se dio a la fuga. La Procuraduría capitalina no lo había encontrado hasta ayer, pero funcionarios dijeron que se le acusará de homicidio doloso por huir.
Quintero anunció la cancelación de la concesión a Manuel Munguía, propietario del microbús —quien vive en Monterrey—, y la suspensión a toda la ruta 27 durante una semana en el ramal del World Trade Center a Pantitlán. El servicio lo dará la Red de Transporte de Pasajeros (RTP).
La ruta 27 no se ha adherido al programa gubernamental de mejoramiento del transporte público que condiciona el aumento de la tarifa en 50 centavos a la renovación de las unidades y la capacitación de sus choferes.