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Ya era de noche y circulaba en su pequeña motocicleta por División del Norte cuando escuchó seis disparos que lo alertaron. De pronto dos hombres a bordo de una motocicleta se le emparejaron en el semáforo a unos centímetros de distancia y uno de ellos dijo: “Vámonos, vámonos, ya estuvo, ya vámonos pélate”.
Eran los dos agresores de Sergio Humberto Ortiz Juárez, El Apá, que acababan de dispararle y en ese momento huían del lugar. Estos hechos se registraron en la zona de Acoxpa.
Pedro los vio y sintió miedo; pensó que los dos sujetos trataban de darse a la fuga por algún delito. “Quise irme, pensando en que mi vida podría correr peligro. Entonces se me emparejaron dos personas que iban en una motocicleta deportiva negra con rojo”, relató Pedro, un mecánico que es uno de los testigos del atentado en contra de El Comandante, ocurrido el pasado 22 de agosto.
A distancia vio cómo los hombres, al escuchar una sirena de patrullas, retomaron Acoxpa hacia Huipulco, y se detuvieron en un café llamado La Selva, que tiene una lona verde.
“El de atrás me señaló, pero había una patrulla y me acerqué para decirles que había escuchado una balacera”, dijo Pedro en su declaración ministerial a la que EL UNIVERSAL tuvo acceso.
Al llegar al cruce de Acoxpa y División del Norte, junto con los patrulleros, encontraron en el interior de un Derby gris a un hombre como de 62 años, de pelo blanco y que tenía varios disparos en el cuello. “Estaba rezando, estaba balbuceando palabras que no se entendían, entonces yo le agarré la mano y traté de tranquilizarlo diciéndole que no se preocupara, que todo iba a estar bien, que sólo era su brazo”.
Hasta ese punto del atentado llegó una mujer. Era Guadalupe Toriello, quien dijo ser la esposa del lesionado. La mujer acompañó a su marido en el traslado al hospital del IMSS donde actualmente se mantiene arraigado.
Con base en la declaración de este testigo, de oficio mecánico, la Procuraduría elaboró un retrato hablado del agresor de El Apá, pues el segundo no fue reconocido por Pedro.
Del hombre que alcanzó a ver y que se dio a la fuga, lo describe como de tez morena, cabello negro y ese día traía una playera roja con blanco y un pantalón de mezclilla azul.