erika.perez@eluniversal.com.mxGustavo Mendoza, propietario de una cafetería sobre avenida Cafetales, ha tenido que despedir a sus empleados e incluso a la cocinera, “por lo que ahora yo mismo hago la comida” a causa de la caída de sus ventas por las obras del distribuidor vial en la zona de Muyuguarda.
Desde febrero de 2008, la vialidad en su tramo de Cañaverales a Periférico fue cerrada a la circulación para edificar una gaza de incorporación a la obra vial, la cual, en general, tiene 15 meses de retraso.
Pero en Cafetales han pasado ocho meses y Gustavo Mendoza no ve para cuándo termine la obra, ya que —aseguró— no hay avance, lo que ha repercutido en que sus ganancias se reduzcan a una tercera parte.
“Nos ofrecieron un crédito, pero lo que menos quiero es endrogarme. Les pedí que me exentaran de impuestos, pero me dijeron que iban a bajar las ventas, por ende los impuestos... y sí bajaron”, sostuvo.
Sobre avenida Cafetales, los locales y establecimientos mercantiles, en su mayoría, están cerrados. En medio hay una decena de trabajadores colocando pilotes en lo que será este brazo del distribuidor vial Muyuguarda que tiene 15 meses de retraso, toda vez que el contrato estipulaba que la obra debería concluir el 14 de julio de 2007.
Las demoras en la obra han agravado la situación económica de personas que rentan, como Ángel Manríquez, quien vende impermeabilizante y sus ventas se han reducido hasta en 10%, y eso, agregó, aun cuando el dueño le bajó el precio de la renta. Indicó que la situación es crítica, e incluso ironizó sobre el cierre de los locales en Cafetales. “Nos dejaron todas las ventas a los que nos quedamos”, dijo.
El distribuidor vial Muyuguarda se alza en el cruce de Periférico, Cafetales y Acoxpa, desde septiembre de 2006, y a la fecha no ha sido terminado por diversas causas que van desde la oposición vecinal que modificó el proyecto, hasta las inundaciones del río Buenaventura. Se espera que concluya en diciembre.
El atraso en el tiempo de ejecución de la obra —cuyo monto es de 356 millones de pesos, según el contrato firmado en 2006— ha provocado afectaciones no sólo a los comerciantes, sino a vecinos y automovilistas.
Elena Leyte, habitante del conjunto habitacional de Periférico Sur 7314, comentó que varios departamentos presentan agrietamientos, por lo que algunos han decidido irse. Del universo de 18 inquilinos, ocho se han mudado por encontrarse a unos metros del punto de construcción.
Para los automovilistas también ha sido complicado, ya que por las noches el cruce de Periférico Sur, de Cuemanco a Vaqueritos, va a vuelta de rueda, mientras que la circulación local en Acoxpa, Tenorios y Cafetales se ha complicado.