erika.perez@eluniversal.com.mxComo pocas veces en tres años de operación del sistema Metrobús en Insurgentes, los usuarios no tuvieron que dejar pasar “tres o cuatro camiones”, ni aventarse para abordar el autobús articulado.
Aún confundidos sobre cuál estación tenían que abordar para llegar a su destino, dado el ingreso de tres nuevas rutas en el corredor, lo cierto es que tanto hombres como mujeres subieron las unidades sin graves problemas.
08:00 horas. En la estación Buenavista —que recibe casi 12 mil usuarios diarios— no se observó el conglomerado de personas, ya que cada minuto pasaba un articulado o uno de los 12 biarticulados que entraron en operación.
Los empujones, los golpes y las mentadas quedaron ayer olvidadas la mayor parte del tiempo.
“Les avisamos que hay tres nuevas rutas para que vaya más rápido”, una y otra vez decía a través del megáfono una de las 150 personas que se distribuyeron a lo largo de la línea 1 del Metrobús para auxiliar a los usuarios.
Incluso Guillermo Calderón, director del Metrobús, destacó que en el tramo norte se impuso un récord porque la frecuencia de paso entre cada camión era de 40 segundos.
Pero ese optimismo por momentos quedó opacado en la estación Colonia del Valle, cuando los usuarios, confundidos, descendieron de las unidades biarticuladas, ya que debieron abordar otra para seguir el camino hacia El Caminero.
Los reclamos y los empujones volvieron, principalmente cuando tres articulados arribaron a la estación y el andén se sobresaturó, como es la costumbre.
“Nos bajan, no nos dicen nada, y ahora tendremos que ir apretadas otra vez”, comentó molesta una señora.
Y es que las 12 unidades biarticuladas, de 240 pasajeros, sólo corrieron de Indios Verdes a Colonia del Valle. Para endulzar el camino, se repartieron 70 mil paletas junto a los trípticos informativos.