sara.pantoja@eluniversal.com.mxDesde que iniciaron las obras de la línea 12 del Metro, el pasado 23 de septiembre, la tranquilidad de los habitantes de la colonia Unidad Modelo, en Iztapalapa, se quebró.
Desde las siete de la mañana de ese día, el gobierno capitalino cerró la circulación en el eje 8 Sur y la calzada de la Viga, lo que enloqueció el tráfico. A partir de entonces, cientos de autos son desviados hacia las calles de esa colonia, que ya de por sí son estrechas.
Habitantes de la colonia, que fue fundada hace 60 años, comentaron que desde antes del inicio de las obras sus casas se cimbraban con el paso de las camionetas.
Pero hoy el temblor es mayor debido a la circulación de los camiones de volteo de la empresa ICA —la encargada de la obra—, además de algunos microbuses que van hacia Tulyehualco, Minerva y Milpa Alta.
Ahora no saben qué ocurrirá con sus casas; peor aún, pues ni el gobierno ni la constructora han realizado dictámenes para saber el estado de los inmuebles y poder comprobar si hay algún daño.
Además, comentaron que el aumento del tráfico y el ruido, aunado a la reparación de banquetas en algunas de las calles, podría repercutir en la seguridad de los niños y los adultos mayores que abundan en la zona.
Otra de sus molestias es que las autoridades comenzaron a recortar el camellón de la calzada de la Viga al cruce con Agustín Yáñez, para facilitar la vuelta de los vehículos pesados, pero ello implicaba derribar árboles.