María Guadalupe Barranco Vega llegó desde temprano al Centro de Diagnóstico y Tratamiento a Adolescentes Varones a recoger a su hermano, que sería liberado, pero la entrada en vigor del nuevo sistema de justicia juvenil lo atrasó.
Será hasta hoy cuando el joven vuelva con su familia, pues el juez que le tocó aún ayer no realizaba los trámites.
Acusado de robar los tapones de las llantas de un automóvil, fue detenido hace 15 días.
Sin embargo, el consejo que llevaba su caso, desapareció para darle paso a los nuevos juzgados, pero no dejó la instrucción debida.
“Su licenciada le dijo que iba a salir, pero tenía que volver a sus audiencias cada vez que lo citaran, aunque ahorita me dicen que siempre no, que hasta mañana (hoy)”.
En ese tutelar, ubicado en Obrero Mundial y Vértiz, en la colonia Narvarte, se encuentran internados un adolescente que fue reconocido por el ex delegado en Miguel Hidalgo, Arne aus den Ruthen Hagg, por tener el segundo lugar en Olimpiadas del Conocimiento.
El padre del alumno del CCH Azcapotzalco, acusado en participar en una riña, también se dijo molesto por no recibir la información adecuada y perder un día de trabajo.
Juan de Dios, de 14 años, habitante de Iztapalapa, estuvo internado en ese centro un mes.
—¿Qué hacías durante ese tiempo?—, se le preguntó.
—Nada, nada más nos sacaban al patio a jugar o nos dejaban ver la tele—, dijo el joven que no estudia.
Su mamá, Eneida Guerrero, consideró que los adolescentes caen en la delincuencia porque no se les da la atención necesaria.
Por eso, dijo estar dispuesta a recibir una atención como lo contempla el nuevo sistema si así se lo solicitan. (Claudia Bolaños)