juan.aguirre@eluniversal.com.mxCUAUTITLÁN IZCALLI, Méx.— Conductores de 43 líneas del transporte público dejaron de entrar a los paraderos de las estaciones Tlalnepantla, San Rafael y Lechería del Tren Suburbano, luego de que la empresa concesionaria de los Centros de Transferencia (Cetram) incrementó de tres a seis pesos el pago por unidad que ingresa al lugar, tarifa que subirá a nueve pesos en noviembre y 12 en diciembre.
La falta de unidades en los paraderos generó protestas entre los miles de usuarios del Tren Suburbano, que tienen que caminar hasta el exterior de los Cetram para abordar en la vía pública autobuses, microbuses y combis, a pesar de que dicha situación está prohibida. Juan Sánchez Peláez, presidente de la Alianza de Autotransportistas Autónomos (Triple AAA), destacó que 43 líneas prestan servicio a las tres estaciones del Suburbano sin que fueran informados en algún momento que se cobraría por ingresar a los paraderos.
Añadió que durante dos meses el servicio fue gratuito y en agosto pasado la empresa concesionaria de los Cetram fijó tarifa de tres pesos por cada unidad que ingresara al paradero, la cual subió a seis pesos a partir del 1 de octubre y anunció que en noviembre el precio será de nueve pesos y en diciembre de 12.
El líder transportista también agregó que son los propios conductores vigilan que los pasajeros sufran accidentes al subir o abajar de las unidades.