alejandro.cuenca@eluniversal.com.mx
El jefe delegacional en Cuauhtémoc, José Luis Muñoz Soria, le ha tomado gusto a los automóviles costosos, y para dejarlo en claro adquirió un BMW Z4 modelo 2008, cuyo precio de lista oscila entre los 49 mil 400 y 57 mil 900 dólares de acuerdo con el equipamiento, sin contar con el pago de otros 390 dólares por gastos de transportación y entrega.
La compra de ese auto de lujo forma parte de la declaración patrimonial de Muñoz Soria, que entregó a la Contraloría General del DF en mayo de este año y que corresponde a la adquisición y movimiento de bienes realizados por el funcionario durante 2007.
El BMW último modelo adquirido por el titular de la Cuauhtémoc, es un auto descapotable, biplaza, que se vende en modalidad de manual o automático y que puede acelerar de cero a 100 kilómetros en 5.7 segundos.
Pero este BMW Z4 no es el único automotor que adquirió Muñoz Soria durante 2007. De entrada, en su declaración patrimonial reportó que había vendido un Peugeot modelo 2005, pero compró una camioneta Jeep Wrangler 4x4 y una Mazda CX-7 que en conjunto tienen un valor de 520 mil pesos.
De acuerdo con los precios de lista, la Jeep Wrangler modelo 2007 llegó a tener un precio de 249 mil 900 pesos. Se trata de un vehículo todo terreno, también descapotable, con un programa de estabilidad electrónico y un sistema electrónico antivolcadura.
En cuanto a la camioneta Mazda CX-7, también la adquirió en 2007 y cuando llegó a México su precio de lista era de 270 mil pesos.
De acuerdo con la nómina del gobierno capitalino, que se puede consultar en la página web de la Oficialía Mayor del DF, José Luis Muñoz Soria tiene un salario neto mensual de 79 mil 359 pesos, el cual se reduce debido al pago de impuestos.
Sobre la compra de estos bienes, se buscó la opinión del funcionario a través de Bárbara Ordóñez Stanford, subdirectora de Comunicación Social de la demarcación, a quien se buscó en el número del teléfono móvil que aparece en la página de internet de la jurisdicción, pero no contestó a la llamada ni a los mensajes.