edith.martinez@eluniversal.com.mxUnos fueron abandonados, otros crecieron en la calle y ahora buscan hogar. Alrededor de 15 mil perros están a la espera de que una persona responsable quiera adoptarlos.
Con la finalidad de reducir el número de estos animales que sobreviven en la ciudad sin un techo y una comida seguros, diversas organizaciones civiles en coordinación con una empresa de alimento para mascotas y la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tienen un reto: encontrarles casa.
Aunque se desconoce la cifra total de perros callejeros, se estima que cada año se sacrifican 300 mil. De cada 10 llamadas que reciben los albergues, nueve son para abandonar a los animales y una para adoptarlos.
Chicos, grandes, lacios o chinos, cachorros y adultos, la oferta es amplia y hay para todos los gustos, pero no cualquiera podrá obtener una mascota, pues lo que se busca es que quienes los posean cumplan con requerimentos mínimos como la responsabilidad, y un lugar idóneo para el ejemplar que se elija. “De nada sirve que se les saque a orinar y defecar a un parque público y después se les tenga olvidados en la azotea”, sentenció Carlos Esquivel, presidente de la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especializados en Pequeñas Especies.
Alguna vez, al caminar por la calle su zapato se embarró de popo de perro, ¿Recuerda lo molesto que fue?
De acuerdo con información de la Secretaría de Salud los animales que viven en la calle generan 696 toneladas de heces fecales al día, lo que repercute en el ambiente y la sanidad de la población.
Sin embargo, “los perros no llegaron ahí solos, hubo una persona que decidió tenerlo, luego se aburrió y lo dejó”, argumentó Luis Fernando de Juan, jefe del hospital Veterinario de Especialidades de la UNAM.
Luis Fernando de Juan, también explicó que los perros forman parte esencial en la evolución del hombre, ayudaron a la adaptación de la especie; son guardianes y “eternamente niños”.