sara.pantoja@eluniversal.com.mxParada de puntitas para ver por encima de la gente, una señora de mandil preguntó: “¿Y aquí qué regalan?”
Al ver que sólo eran libros usados —aunque de renombrados autores mexicanos y extranjeros—, y que para ganarlos tenía que jugar a la Oca gigante y aprender fechas de siglos atrás, la mujer siguió su paso por la explanada de la glorieta de Insurgentes.
Nunca se enteró de que el Gobierno del Distrito Federal promovía sus 255 programas sociales en 15 estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro durante la “Metroferia por los derechos sociales”.
El propósito oficial fue difundir los 11 derechos sociales de los capitalinos: salud, educación, cultura, medio ambiente sano, alimentación, equidad, trabajo y un nivel de vida adecuado, entre otros. Aunque de paso, se promovió también la imagen del jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard.
En el módulo de la subsecretaría de Participación Ciudadana, en la estación Hidalgo, había una pantalla donde se proyectaba un video de reparto de vales con el rostro de Ebrard en primer cuadro. Ahí también, los empleados se preguntaban quién tenía la lista con las direcciones de los módulos.
La imagen de Ebrard Casaubón también apareció en una fotografía gigante del módulo de la Secretaría de Obras en la estación Zócalo. Hasta su nombre destacó en letras rojas mayúsculas, en un muro de papel blanco que la dependencia colocó con la pregunta “como (sic) quieres tu ciudad”.
Con crayones, los usuarios contestaron: “Marcelo queremos pena de muerte”. Y siguieron: “Sin corrupción, sin contaminación, sin robos, no asaltos ni secuestros”.
Los jóvenes fueron de los más participativos: “Más a poyo a nosotros los chavos”, “quiero que los policías me dejen expresarme”, “legalicen la mariguana”.
Atrás de ese módulo, estaba el de los bomberos, donde abundaron los niños que se ponían el equipo de los “héroes de fuego”.
En el discurso inaugural, la procuradora social, Clara Brugada, dijo que “no se pueden destinar recursos para otros fines ni con tintes políticos. Es la convicción del jefe de gobierno”. En tanto, Axel Didriksson, secretario de Educación, dejó ver que casi no viaja en Metro, al asegurar que hay una línea que va de Taxqueña a Indios Verdes, cuando son recorridos diferentes.