df@eluniversal.com.mxAntes no sabía ni cómo llegaba el agua a su casa, pero ahora, María Luisa Rivera Grijalva ya conoce las herramientas, los materiales y técnicas de la plomería.
“No es nada del otro mundo. Los oficios masculinos no son tan difíciles, aunque estaban vedados para nosotras. Nos sirve para valorarnos como mujeres”, dijo. Ella pertenece al primer grupo de plomeras capacitadas por la Procuraduría Social, Inmujeres y el Sistema de Aguas de la Ciudad de México. Todas provienen de distintas unidades habitacionales de la capital.
Después de varias semanas de teoría, de “machucones” llegó la hora de la práctica. Fue así como provistas de llaves, tubos y desarmadores, 36 mujeres repararon desperfectos de la Unidad Habitacional Ejército Constitucionalista, en Iztapalapa.