aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




El Metro no es garantía para suicidas

CLAUDIA ALTAMIRANO | El Universal
Lunes 01 de septiembre de 2008
Muchos de quienes intentan quitarse la vida en el STC no lo consiguen y sufren lesiones múltiples o pierden partes de su cuerpo

df@eluniversal.com.mx

Hay una cosa de la que un suicida está seguro cuando decide arrojarse a las vías del Metro: que logrará su objetivo y morirá. Pero apostarle al impacto de un convoy del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro como una muerte infalible puede ser una empresa riesgosa porque al menos seis de cada 100 arrollados sobreviven y sufren múltiples lesiones o incluso pierden miembros de su cuerpo, asegura el director del STC, Francisco Bojórquez.

Las 338 toneladas de acero corriendo a 75 kilómetros por hora son argumento suficiente para creer que cruzarse en el camino del tren es una muerte segura; idea afianzada por los 750 voltios que lo impulsan a través de la barra guía.

Convencida de ello, una mujer de 60 años se arrojó en junio pasado a las vías de la estación Ermita de la línea 2. Cuando el personal de seguridad bajó a buscarla, la mujer salió arrastrándose entre los rieles, sucia pero sin un solo daño a su cuerpo.

Como ella, en lo que va de 2008 otras cuatro personas que intentaron quitarse la vida de esta forma fallaron, dos hombres y dos mujeres de entre 23 y 32 años.

Veinte minutos toma restaurar el servicio luego de que alguien se arroja a las vías: detener el convoy, reportar el incidente, pedir corte de corriente, evacuar el andén, buscar el cuerpo, verificar su pulso y sacarlo, limpiar las vías y reiniciar actividades.

Cuando muere, el personal de seguridad levanta el cuerpo —o las partes de él— y lo lleva al local ocho de la estación, es decir, el baño. Si vive, se utilizan los colchones neumáticos para levantar el tren: se coloca debajo, se infla y se extrae el cuerpo para llevarlo a recibir atención médica.

Para incrementar las posibilidades de que quien toma esta decisión sobreviva, las autoridades implementaron las fosas antisuicidio: se trata de una ampliación en el piso sobre el cual pasa el tren, y en lugar de durmientes, hay un hueco de un metro de profundidad en el cual cae la persona que se arroja. De este modo, aunque sufrirá contusiones, evitará ser arrollada.

Actualmente, la red del Metro de la ciudad de México cuenta con fosas antisuicidio en las líneas 6, 7 y un tramo de la B. Aunque el director del STC dijo desconocer por qué hay fosas sólo en esas líneas, el gerente de Seguridad Institucional, Mario Izazola, señala que los costos de construcción resultan demasiado altos para sólo 34 suicidios al año.

Cuando una persona se lanza a las vías del Metro, el más afectado, después del suicida y su familia, es el conductor del tren. Luego de arrollar a alguien, el chofer debe dejar su trabajo unos días, recibir terapia sicológica para superar el trauma y vivir con ello el resto de su vida.

“Nosotros como conductores, nuestra única obligación es conducir el tren. Qué más quisiéramos que se detuviera completamente al frenar”, expresa Gabriel, conductor de la línea B desde hace ocho años.

Apenas llevaba tres semanas conduciendo cuando padeció su primer y único arrollamiento. Al ir entrando a la estación Garibaldi, una mujer con aspecto desaliñado comenzó a caminar hacia atrás, se impulsó con la pared del andén y corrió hacia las vías, recuerda Gabriel, quien sólo necesitó llorar abrazado de su perro y unos días de descanso para recuperarse.

Pero no todos lo superan. Aun con las terapias, ha habido conductores que ya no regresan a trabajar después de haber arrollado a alguien.

El personal de seguridad también padece cuando se presenta un suicidio. Para Isaac, lo más difícil es tocar el cuerpo, ya sea para verificar si vive, o para extraerlo de las vías. Él es uno de los encargados de levantar los cuerpos de los arrollados, y tenía 20 años cuando le tocó levantar por primera vez los restos de un suicida. Asegura que nunca le ha tocado encontrar uno vivo, y se siente afortunado por ello.

 



comentarios
0

Minuto x minuto

  • Ampliado
  • Titulares
  • Video
  • Audio
Opciones
Llévanos a tu web

 

PUBLICIDAD








Destacamos