sara.pantoja@eluniversal.com.mxAdemás de la saturación que presenta por la alta demanda de pasajeros, el viaje en la línea 1 del Metrobús se ha vuelto un trayecto caro, vibratorio y peligroso.
En varios tramos de sus carriles confinados, el concreto hidráulico está severamente dañado. Desde que inicia la estación hasta que termina, el pavimento muestra parches negros de material de construcción similar al chapopote, mismos que dejan piedra suelta además de grietas y cuarteaduras.
Aunque el pasajero no lo ve, lo siente. Cuando el autobús articulado comienza a frenar para detenerse en las estaciones Francia y Olivo, en ambas direcciones, inician los brincos y vibraciones que se experimentan en mayor grado al frente, en medio y atrás de la unidad. Incluso el ruido que provocan hace pensar que hay algún desperfecto con la unidad.
A tres años de su creación y con el reciente aumento de un peso a su tarifa, el Metrobús ya tiene bien delimitado el paso de sus llantas en el pavimento. Por ejemplo, en el cruce con la calle Puebla en dirección a la estación Insurgentes, el pavimento tiene ondulaciones con el grosor de los neumáticos.
Peor aun: este punto es también un paso peatonal donde hay “chipotes” de asfalto con los que tropiezan los transeúntes que van más atentos al paso de las unidades del Metrobús o de los autos que dan vuelta hacia Insurgentes.
Otro malestar en el Metrobús es el cierre de las estaciones para su remodelación. Debido a que los vehículos articulados no hacen parada en ellas, los usuarios deben ascender y descender en estaciones aledañas, lo que los obliga a caminar más de lo acostumbrado, aun cuando llevan prisa.
Actualmente están en ese proceso las estaciones Durango y Polifórum, donde los autobuses se ven obligados a salir del carril confinado hacia el flujo normal de los automóviles particulares, lo que agudiza el tráfico en las horas pico.
Renovarán concreto
El director del Metrobús, Guillermo Calderón, informó en entrevista que en coordinación con la Secretaría de Obras del gobierno capitalino, este año se va a colocar concreto hidráulico en uno o dos tramos de los tres que faltan por cubrir, que son: de La Raza a Indios Verdes, de Reforma al eje 4 Sur y de Río Mixcoac a La Bombilla. El resto se atenderá hasta 2009.
En octubre de 2006 iniciaron los trabajos de reencarpetamiento de los carriles que ya mostraban deterioro, apenas a un año de que se inauguró este sistema de transporte. El material que se colocó es concreto hidráulico que, según las autoridades, tiene garantía por 25 años.