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“Yo lo invitó a que venga temprano y se suba con nosotros para que vea la cantidad de gente que nos trasladamos”, propuso María de la Luz Vieyra, usuaria de la línea B, a Francisco Bojórquez, director del STC, al tenerlo de compañero de viaje.
La mujer, que habita en el municipio de Ecatepec, aprovechó que el funcionario capitalino abordó un vagón para expresarle las dificultades que a diario sortea para trasladarse del estado de México al DF.
“En Múzquiz ya ni entramos. Son dos pesos de pasaje, ¿pero qué pasa si no salimos ni entramos?”, reiteró María de la Luz al funcionario para solicitarle que haya un mayor número de trenes en la línea B.
En respuesta, Bojórquez, quien regresó del acto donde se le cambió el nombre a la estación Tecnológico por Ecatepec, le recordó que desde que comenzó la administración de Marcelo Ebrard, en esa línea —que va de Buenavista a Ciudad Azteca— circulaban 18 trenes, pero ahora lo hacen 27, “y para finales de año serán 30”.
Pero la mujer insistió en las dificultades para abordar en las horas pico un tren. “Uno siente que se asfixia”, sintetizó. En esa estación llegan 35 mil pasajeros diarios.
Ante la petición y las miradas del resto de los pasajeros, Bojórquez dijo que revisaría la frecuencia de paso de los trenes y le pidió a su personal que se envíen más unidades vacías para contar con mayor capacidad.
“Señor, gracias por su atención, se lo digo, porque nosotros lo padecemos y queremos que nos apoyen”, concluyó la mujer, quien ejemplificó la dificultad y molestia que miles de capitalinos sortean al viajar en Metro.
Animados por María de la Luz Vieyra, otra mujer aprovechó la presencia del director del Metro para pedirle que retire a los ambulantes que dificultan el paso. Bojórquez le contestó con una pregunta: “¿Estarían de acuerdo que se incremente la tarifa?”.
Sorprendida, María de la Luz reviró: “Tengo cinco hijos y todos estudian; sí me afectaría, pero si es para el mejor funcionamiento, de acuerdo”.