df@eluniversal.com.mxA pesar de los pactos que realizó el gobierno federal en 2004 para enfrentar a la delincuencia y disminuir la inseguridad en México, esos intentos no fueron suficientes.
Hace cuatro años, el presidente Vicente Fox dio a conocer una convocatoria para reunir a todas las secretarías de Seguridad Pública del país, con la finalidad de trabajar en una estrategia para combatir al crimen.
En ese entonces destacó la importancia de hacer más eficaz la detención de los delincuentes, y dijo no estar de acuerdo con la pena de muerte contra secuestradores.
Después de saber que se realizaría una marcha ciudadana contra la inseguridad, Fox llamó a todos los actores políticos y sociales para enfrentar unidos a la delincuencia.
El mandatario insistió en homologar las leyes penales, además de transformar a la PGR en un organismo autónomo.
Después de la marcha realizada en 27 de junio de 2004, representantes de las organizaciones participantes acordaron cinco compromisos con el presidente de la República para hacer frente a la delincuencia.
Entre ellos destacaban la creación del Instituto Nacional de Seguridad, la asignación de un presupuesto mayor en 2005, y una reunión urgente del Consejo Nacional de Seguridad Pública, donde participarían los gobernadores, el jefe de Gobierno del DF y cinco secretarios de Estado relacionados con el tema.
Posteriormente, Fox envió un decálogo a los estados de la República en el que se establecía que la PGR y la SSP federal seguirían con un proceso permanente de depuración de los servidores públicos mediante una evaluación integral con exámenes de confianza, además de poner en marcha un Sistema de Seguridad Pública de Atención a Víctimas del Delito.
También proponía reuniones con los gobernadores para acordar medidas contundentes que hacieran frente a la inseguridad, así como la modificación del Consejo Nacional de Seguridad para incorporar a procuradores y secretarios estatales, representantes de las autoridades municipales y a la ciudadanía.