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El presidente Felipe Calderón aceptó la propuesta hecha por la organización México Unido contra la Delincuencia, que preside María Elena Morera, para reunirse en un plazo no mayor a 30 días con Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno capitalino, para proponer soluciones a la inseguridad.
La organización civil exigió a las mandatarios que se sienten a dialogar junto con los gobernadores de todo el país; el ministro presidente de la Suprema Corte y los presidentes de las cámaras del Congreso.
Por la tarde, la Presidencia de la República emitió un comunicado en el que señala que, además de estar de acuerdo en las propuestas hechas por la organización, hay la disposición del Ejecutivo federal para un encuentro con el jefe de Gobierno.
Pero no habían pasado ni dos horas de ese comunicado cuando en una entrevista radiofónica, Ebrard se dijo dispuesto a participar en una reunión cumbre sobre seguridad, siempre y cuando en ella estén presentes “todos los gobernadores, la Corte, el Legislativo, y Calderón y su equipo, Seguridad Pública federal y PGR. Desde luego yo estaría ahí”, aseguró.
El mandatario se dijo dispuesto a participar en esa cumbre a la brevedad posible, incluso la próxima semana y en la sede que se designe, aunque se pronunció porque la sede del encuentro sea el Distrito Federal.
Estas señales de acercamiento que protagonizaron Calderón y Ebrard son los primeras a lo largo del sexenio, pues desde que empezó la actual administración, el jefe de Gobierno se ha negado a aceptar al primero como Presidente y ha protagonizado una serie de confrontaciones con la Federación.
El último de esos capítulos de desencuentros se presentó la semana pasada, derivado del secuestro del joven Fernando Martí.
Pero ayer, una señal de acercamiento que no se había dado antes fue la asistencia del secretario de Gobierno del DF, José Angel Ávila, a un acto en Ecatepec, donde Calderón puso en marcha las obras de construcción del emisor oriente del drenaje profundo. Ahí el funcionario capitalino expresó su deseo de que con este primer acercamiento se encuentre la fórmula para un trabajo conjunto. Incluso reveló que Ebrard le envió saludos a Calderón y este hizo lo mismo al enviarlos también a través del secretario de Gobierno.