fernando.martinez@eluniversal.com.mxleonardo@eluniversal.com.mxAmparados en la impunidad, la participación de policías en casos de secuestro se ha convertido en una constante en el país, con una incidencia de 50%.
EL UNIVERSAL realizó una revisión en sus archivos periodísticos, desde enero de 2002 a la fecha, y se encontró que en los últimos seis años, de cada dos casos reportados por captura de responsables, hechos y seguimientos de secuestros, al menos en uno está involucrado uno de estos servidores públicos en activo o retirado.
El escrutinio establece que se trata de elementos de corporaciones de todos los niveles —local, estatal y federal—, así como de cualquier jurisdicción.
De una lista de 20 casos con la complicidad policiaca, destacan algunos.
El 5 de enero de 2002, el jefe del Grupo de Combate a la Delincuencia de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), José Luis Berona, en Ecatepec, fue detenido como cabecilla de una banda de secuestradores que en ese momento mantenía plagiadas a algunas víctimas.
En Atizapán, el 5 de marzo del mismo año, tres judiciales mexiquenses y uno más del DF fueron aprehendidos como responsables del plagio de Guillermo Bretón, residente del Fraccionamiento Las Alamedas.
Fidencio López Gámez, agente activo de la Procuraduría General de la República (PGR), comandaba una banda de plagiarios que con su detención fue desmantelada.
El 7 de marzo se reportó la captura de seis secuestradores en Toluca, protegidos por el jefe de la policía en Jiquipilco, José Guadalupe Hernández Mercado. En Naucalpan, el 7 de abril, también de 2002, se detuvo a cinco agentes judiciales cuando cobraban el rescate de un menor secuestrado en Legaria.
El 5 de marzo de 2005, la policía judicial del DF, detuvo al policía preventivo Luis César García Ayala alias “El Vaselina”, relacionado con dos secuestros.