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La propuesta de ley para el cambio de sexo a través de una intervención quirúrgica o tratamiento hormonal quedó eliminada del dictamen final que los diputados de la Asamblea Legislativa analizarán el próximo lunes.
El legislador Jorge Carlos Díaz Cuervo explicó que se logró disminuir de tres a un año y medio los juicios que se realizan para cambiar el nombre y el género de las personas en una acta de nacimiento y da un plazo de seis meses para que modifiquen todos sus documentos oficiales.
El acta de nacimiento original quedará resguardada en el Registro Civil del Distrito Federal, mientras que el transexual utiliza su nuevo documento acorde con su apariencia física.
Insistió que las instituciones federales y locales tendrán la responsabilidad de aceptar la nueva identidad de las personas, ya que se trata de una reforma en materia civil.
Lamentó que la propuesta original, que presentaron los socialdemócratas en la ALDF, no haya sido avalada por el resto de los legisladores.
Su iniciativa inicial pretendía consagrar el derecho de la identidad de travestis (quienes se visten de mujeres), transexuales (los que cambian sus órganos sexuales) y transgéneros (mantienen sus órganos y sólo cambian su apariencia), quienes desde hace años vienen reclamando una vida digna, sin discriminación por parte de la sociedad.
“Ya vendrán otros diputados y autoridades locales que sean más progresistas y será entonces cuando se apoye el cambio de sexo, tal y como sucede en otros países como Uruguay y Argentina”, indicó.
Por su parte, Marcela Romero, Coordinadora General de las Redes Latinoamericanas Transexuales, se refirió al aspecto médico de la iniciativa presentada por el Partido Socialdemócrata, en la que se establece la responsabilidad del Estado en la parte quirúrgica de la reasignación sexogenérica y aseguró que “es lamentable la falta de información y la ignorancia de legisladores y de autoridades locales y federales del tema”.
Silvia Martínez, activista nicaragüense, quien también asistió a la ALDF, aseguró que en los países de la región el acceso de transexuales a una vivienda y empleo dignos, es materialmente imposible pues los requisitos que se exigen (ser casado y tener hijos) “es algo que nosotras no podemos cumplir”.