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Del año 2003 a la fecha, el número de reos federales peligrosos y pertenecientes a algún cartel del narcotráfico se ha incrementado en los reclusorios de la ciudad de México.
Aunque la mayoría de los 36 mil 500 internos en el DF son jóvenes —entre 18 y 29 años—, primodelincuentes y detenidos por la comisión de delito patrimonial, generalmente robo, las autoridades penitenciarias ven con preocupación el incremento de los procesados por delitos del fuero federal.
Durante el último semestre, a los reclusorios capitalinos fueron ingresadas 71 personas, todas ellas provenientes del Centro Nacional de Arraigos (CNA).
Fueron detenidas en otras entidades y por su perfil criminológico, debieron ser llevados a un penal de máxima seguridad.
Las cárceles locales están consideradas como de mediana seguridad, pero en realidad no cuentan con cámaras de circuito cerrado que funcionen, ni tecnología que ayude a detectar objetos prohibidos, además de faltar más personal, armamento y chalecos antibalas.
Hazael Ruiz Ortega, subsecretario del Sistema Penitenciario del DF, señala que en promedio, cada semana, ingresan dos personas provenientes del CNA.
Son presuntos delincuentes acusados de delincuencia organizada y generalmente tuvieron vínculos con cárteles del narco.
Lo anterior es debido a que el único centro de arraigo en el país se ubica en la capital.
Ruiz Ortega mencionó que tal situación debe hacer que el gobierno federal cambie su sistema penitenciario, que trastoca a casi todas las cárceles estatales.
“(El gobierno federal) tiene que replantear su política penitenciaria porque si bien es cierto que la mayoría de nuestros internos son jóvenes, primodelincuentes que cometieron delitos no graves, también existe el otro polo que se ha robustecido a través de su participación en la delincuencia organizada. Sobre todo son integrantes de cárteles de la droga”, indica.
Agrega que los tres únicos centros de máxima seguridad no cubren las necesidades para atender los requerimientos generados por una delincuencia que crece. “No hay capacidad. Hablamos de internos con sentencias muy largas, y se tendrían que generar nuevos espacios para esta población”.
El gobierno local ha hecho solicitudes formales y por escrito a su homólogo federal para que traslade a por lo menos 30% de 4 mil 776 reos que cometieron delitos federales y que tienen un perfil altamente criminógeno.
En la ciudad de México no se cuenta con las medidas para resguardarlos, sobre todo por su poder económico, que ha dado muestra de poder somete voluntades de servidores públicos; tal y como sucedió el 17 de junio, cuando Luis Gonzaga Castro, quien fuera operador de Ismael El Mayo Zambada, se fugó del Reclusorio Oriente a bordo de un camión que transportaba madera. Por ese caso hay 10 custodios bajo proceso penal en el Reclusorio Norte.