emilio.fernandez@eluniversal.com.mxNEZAHUALCÓYOTL, Méx.— El cierre del relleno sanitario Bordo Poniente, administrado por el gobierno capitalino, provocará daños colaterales en el estado de México, pues Ixtapaluca, Texcoco, Chiautla, Ecatepec y San Salvador Atenco se quedarán sin lugar para depositar, en conjunto, más de mil 500 toneladas de basura al día.
Después del 31 de julio —fecha prevista para no permitir el ingreso de 12 mil toneladas de desechos al sitio localizado en terrenos federales de Nezahualcóyotl— empezarán los problemas para esos municipios del oriente porque aún no deciden a dónde van a enviar los desperdicios que generan sus habitantes.
A ocho días de que se cumpla el plazo otorgado por el gobierno federal, el alcalde de Ixtapaluca, Mario Moreno Conrado, no sabe a dónde irán a parar las mil 200 toneladas de basura que generan diariamente en esa localidad.
Hasta hace unos meses los desperdicios de Ixtapaluca eran trasladados al tiradero de Santa Catarina, pero un conflicto entre el ayuntamiento y la dirigente Guillermina de la Torre, obligó al gobierno local a trasladarla al Bordo Poniente, lo que aumentó los costos para las autoridades en el manejo de desechos.
Ahora, reconoció Moreno Conrado, el problema será mayor porque se podrían duplicar los gastos para el traslado de la basura a otros lugares. Ixtapaluca eroga anualmente cerca de 10 mdp por el envío de los desechos fuera del municipio.
Ecatepec contaba hasta hace unos días con un espacio para el depósito de su basura, pero el alcalde José Luis Gutiérrez Cureño, anunció el cierre definitivo del tiradero de Chiconautla porque cumplió su vida útil.
Mientras se prepara un nuevo proyecto para el manejo de su basura, las 2 mil 400 toneladas de desechos son enviadas a tres sitios diferentes: dos rellenos sanitarios privados en Tecámac y Tultitlán y al Bordo Poniente.
En Texcoco aún no determinan a dónde llevarán las 200 toneladas de basura que se generan. El alcalde, Constanzo de la Vega, señaló que el lugar posible es un relleno de Tecámac.
Asimismo, Gonzalo Bojorges Conde, alcalde de Chiautla, señaló que las seis toneladas de desperdicios que se generan, las tendrán que enviar a un relleno sanitario privado de Tecámac, lo que aumentará 40% los gastos por el traslado.
Finalmente, las autoridades de San Salvador Atenco y de Chiconcuac, no informaron a dónde trasladarán los desperdicios que generan todos los días.