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Supervisar la labor de los antros en la ciudad de México es obligación del gobierno y no de los padres de familia, consideraron lectores de EL UNIVERSAL que participaron en el foro organizado en internet, sobre la iniciativa del gobierno capitalino de que sean ciudadanos los que realicen esa labor.
“Los padres deben cuidar sus casas, la educación de sus hijos y las normas que éstos deben seguir. Lo concerniente a las leyes aplicables a bares y discotecas corresponde a la autoridad, y nuestra labor se limita a exigir que se cumplan estas normas”, opinó uno de los participantes en el foro.
Otros calificaron de “absurda” la propuesta, pues lo que hace falta es que se asignen personas capaces para verificar que las normas de los establecimientos se cumplan.
No obstante, María Eugenia Valdés, investigadora del Departamento de Sociología de la UAM Iztapalapa, consideró una buena alternativa involucrar a la población en estas acciones.
“Sí es tarea del gobierno, pero no está mal que después de lo que ocurrió se creen mecanismos de presencia ciudadana”.
La especialista consideró que la gente debe involucrarse en la supervisión de sus autoridades de manera voluntaria, aunque se requieren medidas adicionales para conseguir un buen funcionamiento de los establecimientos que son visitados por los jóvenes.
Uno de los participantes en el foro, identificado como Omar, se pronunció contra esta medida porque “no sólo nos toca revisar antros, también tenemos que ser policías... y la autoridad lavándose las manos por su incompetencia”.
Luego de que el jefe del Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, consensuara con los padres de los jóvenes afectados del operativo en la discoteca New’s Divine la creación del instituto autónomo de verificación en el que participarán ciudadanos, algunos capitalinos manifestaron su oposición y calificaron de demagógica la decisión.
Consideraron absurda esta iniciativa porque en la actualidad los padres no tienen tiempo para estar con su familia. “¿Creen que tengan tiempo de ir a inspeccionar a donde sus hijos se van a divertir?”, comentó uno de ellos.
Por eso se pronunciaron por fomentar la comunicación entre padres e hijos a través de campañas, y promover una educación de calidad entre los jóvenes.
Otros fueron más allá e incluso hicieron severas críticas: “Por favor, ¿quiénes van a ir a verificar las óptimas condiciones, los mismos padres que no saben cómo guiar a sus hijos, que no saben poner reglas en sus casas, o los que trabajan más de 12 horas para llevar el sustento a sus casas? Para eso pagamos impuestos”.