alejandro.cuenca@eluniversal.com.mxA menos de un mes de la tragedia en la discoteca New’s Divine, el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard dejó fuera de su discurso la mención sobre la muerte de 12 personas en aquel operativo policiaco.
Más aún: la omisión del mandatario se dio durante un evento en el Zócalo, donde sostuvo un encuentro con varios cientos de jóvenes de bachillerato y licenciatura que forman parte de los programas de cultura cívica diseñados por su gobierno.
El único que hizo mención de la tragedia fue Javier Hidalgo, director del Instituto de la Juventud, quien de refilón y en tono de reproche dijo que a partir de la tragedia del 20 de junio, el tema de los jóvenes se volvió un asunto de opinión pública.
No hubo más menciones al caso New’s Divine, ni siquiera de los propios muchachos que acompañaron en el templete al mandatario capitalino y que, uno a uno, tomaron el micrófono para enarbolar los resultados del Programa Impulso Joven, el cual agrupa a brigadas dedicadas a la recuperación del espacio público, promoción en el uso de la bicicleta, orientación en salud sexual y reproductiva, y apoyo a usuarios del Metro.
En los días posteriores a la tragedia y en sus distintos actos públicos, Ebrard aprovechaba el momento para lamentar la muerte de las 12 personas, nueve de ellos jóvenes, y para asegurar que su administración tiene una política claramente definida a favor de la juventud. Los mensajes sonaban a reivindicación, pues el jefe de Gobierno reiteraba que en la investigación del caso habría justicia y verdad.
Pero ayer el jefe de Gobierno pronunció un breve discurso en el que se concretó a felicitar a los muchachos participantes del Programa Impulso Joven, porque se ha cumplido un año de existencia de ese plan de brigadas juveniles. “Nuestro más profundo y sincero reconocimiento porque es un trabajo muy arduo, a veces muy difícil, pero han sido convincentes”, dijo Ebrard.