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Con una pierna enyesada y un brazo vendado, Adriana Anahí Mendoza Arellano, de 19 años, se presentó ayer al Juzgado 19 de lo Penal para ratificar su declaración de que los policías fueron quienes generaron la desgracia en la discoteca New’s Divine.
Fueron 13 los jóvenes y dos adultos, los citados a declarar en la audiencia de desahogo de pruebas, a favor o en contra del dueño de la discoteca New’s Divine, Alfredo Maya Ortiz, y Juan Andrés Santos Urdiales, presunto encargado de barra.
Adriana Anahí dijo que decidió presentarse porque quiere justicia. “Vengo a decir todo lo que paso ese día porque no es justo que personas paguen por cosas que no hicieron”.
“Fueron los policías quienes primero nos dijeron que saliéramos y luego no nos permitían la salida, y a los que alcanzaban a salir les pegaban”, comentó la joven.
Los menores de edad estuvieron acompañados por sus padres al ratificar o ampliar su declaración.
Uno de ellos dio a conocer que la declaración que le tomó el Ministerio Público de la agencia 50 no coincidía con su dicho, pues referían que llegó a la discoteca acompañado por una chica a la que ni siquiera conoce.
Entre las preguntas que se les hicieron estuvo el número de personas presentes en esa tardeada que tendría un horario de las 15:00 a las 20:00 horas. “Vendían refrescos en lata, micheladas, caguamas, gatorade, agua y totis”, refirieron los muchachos al preguntárseles qué productos había ahí. Ninguno dijo conocer que allí se ofrecía droga.
Aurora Magdaleno García presentó varias cartas de recomendación de personas a las que su esposo, Juan Andrés Santos, les hizo trabajos como electricista.
“Él no tiene nada que ver en el video, se observan otras personas detrás de la barra; él no coincide con las características del joven que allí se observa”, dijo antes de romper en llanto.
Uno a uno los muchachos, hombres y mujeres, narraron cómo los policías los maltrataron. Causa de ello es que los jóvenes se apretaron unos contra otros, y Adriana Anahí ahora tiene un tobillo roto y los tendones de un brazo encogido.