fernando.martinez@eluniversal.com.mxAmparados en la conmoción de la tragedia del viernes pasado, cientos de adolescentes se dieron el lujo de mojar e insultar a los policías que resguardan el antro New’s Divine, además de nombrar a Joel Ortega Cuevas: “jefe de una banda de mataniños”, y a Marcelo Ebrard: el “gran asesino”.
Ayer, decenas de jovencitos, familiares y vecinos de la colonia Nueva Atzacoalco, en Gustavo A. Madero, respondieron a la convocatoria y se concentraron frente a la disco donde murieron aplastadas 12 personas, durante un operativo de la Unipol.
La intención era marchar para exigir a las autoridades capitalinas el esclarecimiento de los hechos y el castigo para los responsables. Todo quedó en un bloqueo de tres horas en Eduardo Molina, de sur a norte.
Decenas de pancartas fueron colocadas en la reja del camellón frente al lugar de la tragedia, muchas pidiendo justicia, otras la renuncia del delegado Francisco Chíguil y una más grande con dos fotografías de Joel Ortega llamándolo “asesino” y “jefe de una banda de mataniños llamados policías.
Entre los asistentes también se repartieron hojas con la imagen del jefe de Gobierno del DF, por quien ofrecen recompensa de 10 mil, tras calificarlo como “gran asesino”.
Lo peor fue cuando un grupo de menores arremetió contra una veintena de elementos del Cuerpo de Granaderos que vigila la entrada de la discoteca. Los insultos fueron muchos, pero lo más penoso para los uniformados que los hizo aguantarse detrás de sus escudos fue un baño de agua con colorante rojo y refresco.
Asisten deudos
Lo más significativo de la protesta realizada frente a la New’s Divine fue la asistencia de los deudos de dos de las víctimas.
Gema es hermana gemela de Eredi Pérez Sánchez, quien tenía 19 años de edad, trabajaba como personal de seguridad en la New’s Divine y murió en el tumulto, dejando huérfanos a dos hijos.
De igual manera, Rubén Tapia, profesor de Química del Instituto Politécnico Nacional (IPN), perdió a su hija Isis de 16 años de edad, a quien esa tarde le permitió ir a bailar. “No saben lo doloroso que fue venir y encontrarla muerta en la calle”, expresó.