erikaperez@eluniversal.com.mxEn medio del duelo por la pérdida de su hija, Rubén Tapia reclama justicia a las autoridades del gobierno del Distrito Federal y exige que haya responsables, “porque los hay”, de la muerte de Iris, de 17 años.
Tras los entierros, los familiares se agruparán para interponer una denuncia contra quien resulte responsable por los hechos trágicos del viernes.
“No me dejaron identificarla, tuve que hacerlo por medio de una computadora, ¿qué es lo que esconden?”, acusa el padre de la menor de edad que murió por asfixia durante el operativo que aplicó la Secretaría de Seguridad Pública local (SSP-DF) en la discoteca New’s Divine.
La impotencia y la rabia que lo invaden lo hacen trabarse hasta que llega el momento de señalar: “La policía no sirve, actuaron como una bola de bestias como actuaron en el Divine”.
El coraje lo apresura a señalar culpables: el jefe, Joel Ortega, secretario de Seguridad Pública capitalina, pero después pide que se las investigaciones vayan a las máximas consecuencias y que caiga quien tiene que caer.
En la colonia CTM El Risco, en la casa de la familia Tapia fue colocada una cruz con flores blancas y fotografías de Iris, quien murió aplastada, y sus amigas que alcanzaron a salir para correr a su casa y pedir auxilio a sus padres. Fue demasiado tarde.
En la casa, el duelo no ha pasado y el dolor embarga a todos los familiares, que toman fuerzas para exigir justicia.
Lorena Morales, madre de Rafael Morales Bravo, con una expresión ausente por momento, firme exige justicia porque “las cosas no se pueden quedar en el olvido, así nada más”.
Mientras el GDF difundía la reunión de familiares de víctimas con Marcelo Ebrard, en la casa de Iris se reunieron jóvenes que estuvieron presentes en el operativo y reiteran su denuncia de los abusos policiacos.