icela.lagunas@eluniversal.com.mx
Fue el último pase de lista para los dos policías preventivos que murieron aplastados durante el operativo en la discoteca New’s Divine.
Los nombres de Remedios Marín Ruiz y Pedro López García fueron mencionados en cinco ocasiones, lo que provocó el llanto de sus familiares en la ceremonia luctuosa.
Ahí estaban los dos ataúdes de madera juntos en el patio del cuartel policiaco de Lindavista. La pequeña hija de cinco meses de edad de Remedios pasó la ceremonia en brazos de su abuela y sus tías. Remedios era madre soltera y tenía apenas un año y nueve meses laborando en la Seguridad Pública.
La historia de Pedro es opuesta, pues tenía 28 años cinco meses de servicio y se sentía orgulloso de portar el uniforme, según contaron sus hijos a Joel Ortega, titular de la SSP-DF, quien encabezó la ceremonia.
Por varios minutos, Ortega montó guardia junto a los féretros acompañado por el subsecretario Luis Rosales y la consejera jurídica del gobierno local Leticia Bonifaz.
Remedios dejó a su hija de un año nueve meses, mientras Pedro dejó 10 hijos, la más chica de 16 años y el más grande de 42.