¿Apagas la luz en las habitaciones en las que no hay nadie?, ¿desconectas tus aparatos eléctricos cuando no estás en casa?, ¿prefieres utilizar el transporte público a tu automóvil? De tus respuestas depende qué tanto contribuyes o no al calentamiento global.
En las grandes ciudades existen dos amplios rubros en los que se concentra el mayor consumo energético: el uso de electrodomésticos en el hogar y el transporte, de acuerdo con Jorge Escandón, coordinador de la campaña de generación de energía y cambio climático de Greenpeace.
“Un auto encendido, sin moverse durante un minuto, quema lo que quemaría si camina 800 metros. Es una gran pérdida de energía quedarte en un congestionamiento”, refirió.
En el caso de la casa, una buena inversión sería comprar celdas de precalentamiento solar para agua, en lugar de una pantalla de plasma, ya que se ahorraría el consumo de gas.
Para Tania Mijares, directora del Programa de Aire y Energía del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), los capitalinos promovemos y ayudamos a que crezca el problema del cambio climático cada vez que en lugar de caminar o usar la bicicleta, utilizamos el transporte público.
Y también cuando elegimos viajar en un coche de más de cuatro cilindros, o en una camioneta Hummer, que es como tener un tractor en la ciudad. “Uno como capitalino tiene que pensar, siempre que yo tenga opción de usar el transporte no motorizado, lo voy a hacer”, dijo.
Recomendaciones
En cuanto al ahorro de energía eléctrica, Mijares recomienda nunca dejar luces prendidas y cambiar los focos por unos ahorradores de energía. “Somos adictos a la energía de una manera absurda. Entonces tenemos que replantearnos un nuevo esquema de vida y ser más conscientes”, recomienda.
Además, se deben desconectar todos los aparatos electrónicos. Las televisiones de plasma y los juegos de video son los que más energía consumen. Cada vez que están conectados, aunque estén apagados, chupan energía, son los “vampiros de la energía”.
En el inventario de emisiones de efecto invernadero de 2002, la proporción más grande de emisión de gases de efecto invernadero se distribuye en transporte con 18%, generación de energía eléctrica con 25, cambio de uso de suelo, 12%. Esto, junto con otros factores hacen un total aproximado de 660 mil gigatoneladas de bióxido de carbono. México se ubica en el lugar número 13 en nivel de emisiones.