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Las prácticas del Grupo Especial de Reacción e Intervención (GERI) en el Metro “nos hacen sentir más tranquilos porque ya saben qué hacer. Nos da mucha confianza que en el momento en que se les pida el apoyo, lo tendremos”, aseguró Mario Izazola, gerente de Seguridad Institucional del Sistema de Transporte Colectivo.
Comentó que antes de los simulacros, hubo al menos tres reuniones de preparación con Miguel Amelio Gómez, director de la Policía Judicial capitalina, y Rafael Cortés Medellín, comandante del GERI.
En ellas se revisaron las experiencias del Metro en caso de emergencias, y se armó un programa de trabajo.
Incluso, previo a la acción, los policías especializados tomaron el curso “Inducción Metro”, a cargo del instructor José Luis Mier.
Les enseñaron las dimensiones de los trenes y los vagones, y diseñaron la entrada de cuatro células. Vieron cuáles son los rieles de seguridad y las pistas de rodamiento.
Aprendieron cómo se conforman las vías del Metro, dónde están energizadas y dónde no pueden pisar aun cuando se haya cortado la energía eléctrica. Y es que las barras-guía llevan 750 voltios de corriente directa, que fulmina de inmediato a cualquier persona.
Izazola afirmó que las puertas del Metro “están abiertas” a los cuerpos policiacos para realizar las prácticas necesarias. “Es un beneficio para nosotros y para que sepan los usuarios que se está preparando la gente del Metro y de la policía para darles seguridad”.