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CUAUTITLÁN IZCALLI, Méx.— Al principio el granizo fue un espectáculo para los niños, pero al cabo de una hora se volvió una pesadilla. El agua primero alcanzó la banqueta, después el patio y finalmente entró a la casa. La señora Susana García Maya y sus dos hijos quedaron arrinconados en una litera de su domicilio, ubicado en el número 13-B de la calle Retorno de Ninfas, colonia Ensueños.
A las 17:20 horas del pasado lunes, una nube inmensa cubrió gran parte del centro de Cuautitlán Izcalli y enseguida se soltó la lluvia. Al poco rato apareció el granizo, que según el alcalde David Ulises Guzmán, alcanzó el tamaño de una pelota de beisbol.
“Mis hijos me avisaron: ‘Mamá, el agua se está subiendo a la banqueta’, Les dije que se quitaran de la ventana. Apagué los aparatos eléctricos. Cuando me asomé, ya estaba el agua en el jardín y empezó a entrar por la puerta”, relató Susana García. “Empecé a levantar las más cosas que pude, pues ya el agua nos había inundado. Estaba en las alfombras, por todos lados. Entonces los niños estaban muy espantados, porque nunca habíamos vivido algo así. El agua entró a la casa, me llegaba arriba de la rodilla”.
Daniel Arreola Álvarez, director de Servicios Públicos del ayuntamiento, destacó que 15 colonias de Cuautitlán Izcalli sufrieron inundaciones diversas, algunas de hasta 1.80 metros de altura, lo que afectó 590 viviendas y 150 vehículos, sin que se reportaran personas lesionadas o fallecidas, aunque los daños materiales fueron cuantiosos.
En medio de la tormenta nació Lluvia o Milagros, como quizá la llamen sus padres. La madre de la niña se dirigía al hospital a bordo de un Volkswagen Sedán para dar a luz y quedó atrapada por el agua en la avenida Nopaltepec, en el fraccionamiento San Antonio. La menor nació en los brazos de un bombero y vecinos del lugar cortaron el cordón.
“Iba con su papá yo creo, el señor estaba grande. Lo único que pudimos hacer fue sacar el vocho y esperar a los rescatistas. Ya llegaron y, ahora sí, fueron los que nos ayudaron. No la veíamos llegar. El niño nació en el vocho, en un Volkswagen rojo, ahí está todavía. La chava está en el hospital. Sí estuvo crítico, a ver si no le afectó a la niña, porque fue niña”, narró Abraham Isaí García Colosía, habitante de avenida Nopaltepec número 49-B.
Francisco Rodríguez López, de la calle Segundo Retorno de Ninfas de la colonia Ensueños, destacó que su vehículo —un Pointer— fue arrastrado por el agua más de 50 metros; está totalmente golpeado; a Enriqueta Sánchez, del fraccionamiento San Antonio, el seguro le reportó pérdida total su automóvil, al igual que otros pobladores perdieron dud propiedades.