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Mientras que el gobierno de la ciudad de México y la constructora que provocó la megafuga de agua en la colonia Del Valle se echan la bolita de la responsabilidad desde el mediodía del jueves, miles de personas de cuatro colonias tuvieron problemas para bañarse, hacer de comer, vender sus productos y hasta para salir de sus propias casas.
Millones de litros de agua se desperdiciaron durante más de 24 horas, la contaminación auditiva creció por las protestas de los automovilistas varados y sus coches que reclamaban con el claxón y humo de sus escapes, justo en el Día Mundial del Medio Ambiente y se prolongaron todo el viernes.
Autoridades del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) previeron que los trabajos de reparación concluirán hasta la noche de este sábado.
Todo comenzó el jueves alrededor de las 11:50 de la mañana, cuando en la esquina de Concepción Béistegui y Gabriel Mancera, trabajadores de una constructora perforaban el asfalto para meter cable de televisión de paga, pero dañaron la red de agua potable.
Contaminación auditiva
Arturo Cárdenas, habitante de la zona, trabajaba en su oficina con el acostumbrado ruido de la calle. “De pronto se empezaron a escuchar muchos cláxones y hasta mentadas de madre de los conductores”, relató.
Su hija Montserrat, salió a la puerta y dijo: “Se está inundando todo”. El agua se metió por atrás de su edificio en la Cerrada de Béistegui y se coló a su cisterna.
Fue la primera vez en 40 años que don Frumencio Escudero, dueño de una tienda de abarrotes, vio una fuga tan grande. “El agua me tapó la entrada de la tienda. No vino ningún cliente y todas las tortas y sandwiches que hice se me echaron a perder. No vendí nada”, contó.
La fuga obligó el cierre de 20 válvulas del sistema hidráhulico y secó las llaves de regaderas, lavabos y mangueras de cientos de hogares de las colonias Del Valle, Narvarte Poniente, Condesa y Roma, en las delegaciones Benito Juárez y Cuauhtémoc.
Los millones de litros se fugaron por vialidades primarias como Concepción Béistegui, Gabriel Mancera, División del Norte y agravaron el ya de por si congestionado tráfico.
Fernando Reyes, jefe de la Unidad Departamental de Agua Potable Centro del SACM, explicó que la tubería dañada por la constructora mide 36 pulgadas de diámetro, tamaño por el que alrededor de 40 trabajadores de la dependencia tuvieron que excavar un hoyo de 3.5 metros de profundidad, tres metros de ancho y unos 10 metros de largo.
Más de 10 unidades de volteo y bombeo, retroexcavadoras y hasta un camión de la Unidad Tormenta del GDF fueron necesarios para atender el problema.
Los vecinos afectados reconocieron el rápido actuar de la dirección de Obras de la delegación Benito Juárez, que hacia las dos de la tarde del viernes había repartido el agua de seis pipas y ayudó a lavar algunas cisternas afectadas, según Carlos Domínguez, responsable del área.
Por su parte, Juan Carlos Parada, representante de Constructora de Infraestructura Vial SA de CV, contratada por la compañía de televisión por cable señalada como responsable, argumentó que el daño fue porque el SACM le dio “información errónea” de la ubicación y profundidad de la red de agua potable.
Aunque reconoció parte de la responsabilidad, dijo que “el SACM nos dio mal los datos” y demandó que el costo del daño “debe ser compartido”.