La instalación de clínicas de tabaquismo “al vapor” ponen en riesgo el objetivo de ayudar al fumador a dejar su adición al tabaco, por lo que estos centros deben cumplir con ciertos requerimientos para ofrecer un tratamieto adecuado a las personas que deciden dejar de fumar.
Guadalupe Ponciano Rodríguez, coordinadora de la Clínica Contra Tabaquismo de la UNAM, explicó que para que un centro de ayuda pueda funcionar debe apegarse a procedimientos previamente probados que permitan brindar al paciente un tratamiento integral que involucre la parte médica y sicológica. La razón es que el tabaquismo es una adicción que desarrolla dos tipos de dependencia: física y emocional.
Por lo que comentó que no es bueno crear clínicas que no respondan a la necesidad de ayuda que piden los fumadores, “de que sirven chorrocientas clínicas si no van a dar la atención que deben”.
Ponciano Rodríguez, señaló que en una reunión realizada en marzo entre especialistas, se decretó un documento donde se establecen procedimientos como la instalación de la fecha para dejar de fumar y los medicamentos que deben emplearse en los tratamientos. De acuerdo con la especialista se necesita dar mayor difusión a estas acciones para orientar a los 18 millones de fumadores y de los cuales al menos 8 millones requieren ayuda profesional.