df@eluniversal.com.mxECATEPEC, Méx.— Alrededor de 100 toneladas de basura se quedan diariamente en la vía pública del municipio más poblado del país, debido al saneamiento del tiradero de Chiconautla, lo que impide que se depositen 2 mil 400 toneladas de basura cada día, por lo que las autoridades locales se declararon en contingencia.
Desde hace tres semanas, cuando inició el saneamiento del vertedero que se incendió el 6 de abril pasado, no pueden ingresar los desechos que producen los más de 3 millones de habitantes.
Por esa situación, explicó Gualberto Guerrero, coordinador de Limpia, Recolección y Disposición Final municipal, 25 toneladas son transportadas todos los días por las 30 unidades del ayuntamiento al relleno sanitario Bordo Poniente, en Nezahualcóyotl, que administra el Gobierno del Distrito Federal.
Las organizaciones de recolectores de basura independientes, que controlan prácticamente esa actividad, trasladan alrededor de mil 400 toneladas de desechos a un relleno sanitario privado, en Tecámac.
Llevarlos a ese municipio, señaló el funcionario local, implica mayores gastos a las organizaciones, porque tienen que desembolsar más recursos, lo que impide que transporten todos los desperdicios que generan los residentes.
Esa situación ha ocasionado que todos los días cerca de 100 toneladas de basura se queden en las calles del municipio, lo que representa un problema de salud pública, reconoció Pavel Sosa, asesor del ayuntamiento, en materia ambiental.
El cierre del vertedero de Chiconautla ha incrementado, en 50%, los costos para el manejo de la basura del gobierno municipal, manifestó Guerrero.
La mala administración del vertedero por parte de la empresa Asiamex, a la que le fue revocada la concesión desde enero pasado, ha provocado dolores de cabeza:
El cabildo autorizó una partida de 60 millones de pesos para el saneamiento y para habilitar 4.5 hectáreas, en esa misma zona, para que se deposite la basura. Tan sólo para el saneamiento, invertirá 33.7 millones de pesos.
Esos trabajos durarán por lo menos tres o cuatro meses, dijo Pavel Sosa.