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La Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) aceptó revisar caso por caso, a partir de este jueves, la problemática de taxistas piratas que han sido rechazados en la segunda fase del programa de regularización, aunque aclaró que no habrá ninguna extensión.
Armando Quintero, titular de la dependencia, informó que hay casos como el de Roberto Barroso, líder de la Confederación de Unificación de Taxistas, Rutas e Independientes, con tres autos que llevan nombres y tarjetas de circulación iguales, que además están en el depósito vehicular.
Y es que, por segunda vez en una semana, al menos 200 taxistas irregulares de las organizaciones Quetzales y Campamento 2 de Octubre bloquearon la dependencia capitalina y la avenida Álvaro Obregón en demanda de entrar al programa.
Los taxistas reiteraron su demanda de que les acepten los modelos Atos, Matiz y Pointer que ya tienen, pero Quintero Martínez dijo que no es posible porque no cumplen con los requisitos publicados en la Gaceta Oficial y argumentó que es por la seguridad del pasajero y del chofer, no por imponer marcas.
Reiteró que los vehículos para prestar este servicio deben tener mínimo 85 caballos de fuerza, cajuela y cuatro puertas, y que no entrarán los modelos 2006 y 2007.
Los piratas exigieron liberar del corralón ocho mil unidades irregulares o que la Setravi se quede con ellas, pero que les dé la misma cantidad de concesiones. La petición que también fue denegada pues el programa de regularización ya cerró.
Entre los manifestantes estaban taxistas irregulares del estado de México que también exigieron la liberación de 80 taxis de los corralones, pero para ello se necesita la petición escrita del titular de Transportes de esa entidad.
Para los taxistas regulares que no entraron al programa Integral del Taxi demandaron una extensión, pero Setravi se los negó.