jorge.medellin@eluniversal.com.mxLa seguridad de las sedes de Petróleos Mexicanos (Pemex), empresa paraestatal considerada instalación estratégica, ha sido violada en al menos tres ocasiones desde 2005 por comandos armados.
Según un informe de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina (SSP-DF) y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), del que EL UNIVERSAL tiene copia, el asalto ocurrido la mañana del pasado lunes en la puerta 6 de la Torre de Pemex, en el que al menos siete sujetos armados se llevaron 5 millones de pesos, es el tercero y no ha sido el más aparatoso.
En dos de las tres ocasiones en que la seguridad de Pemex ha sido fácilmente vulnerada, los asaltantes abrieron cajeros automáticos, extrayendo en una de las operaciones alrededor de 8 millones de pesos, señaló ayer el secretario titular de la SSP-DF Joel Ortega Cuevas.
Informes de las autoridades de justicia de la capital del país indican que en la madrugada del lunes 7 de noviembre de 2005, la Torre de Pemex fue asaltada por un comando que durante cuatro horas sopleteó al menos cuatro cajeros automáticos, robando una cantidad no determinada de dinero.
Un informe policiaco señala que “el personal de seguridad no hizo nada por evitarlo y cerca de las 6:00 horas del lunes, dieron aviso a la Policía Preventiva, pero no permitieron su ingreso ni de personal de la PGJDF”.
El argumento del personal de seguridad de Pemex fue que no se podía ingresar porque se trataba de “una zona federal”, indica el reporte. En esa ocasión, Pemex no dio ningún dato sobre lo ocurrido y tampoco denunció los hechos, por lo que no se inició ninguna averiguación previa.
El segundo robo de cajeros automáticos dentro de instalaciones de Pemex “tuvo lugar el miércoles 17 de mayo de 2006, aproximadamente a las 2:00 de la madrugada, cuando seis sujetos con armas largas y cortas, penetraron violentamente al piso principal del Hospital de Petróleos Mexicanos ubicado en el número 4091 de Periférico Sur, en la colonia Fuentes del Pedregal”, señalan reportes de la SSP-DF y de la Procuraduría.
El personal de seguridad (cuatro custodios) fue amordazado y encerrado en la caseta de vigilancia. “Después saquearon tres cajeros automáticos, dos de Santander Serfín y uno de HSBC, los cuales abrieron con un soplete. Se desconoce el monto del efectivo robado”, se indica.
En este contexto, Joel Ortega advirtió ayer que algo estaba sucediendo al interior de Pemex con la seguridad y que ésta debía ser revisada, así como la de la empresa de seguridad Lock, encargada de trasladar valores y dinero a los cajeros de la paraestatal.
El titular de la SSP-DF confirmó la versión publicada por EL UNIVERSAL, en el sentido de que el comando armado ya tenía varios minutos de haber ingresado a la torre de Petróleos Mexicanos y estaba en espera de la llegada del dinero.