sara.pantoja@eluniversal.com.mxerika.perez@eluniversal.com.mxAunque la percepción de que el Tren Suburbano traerá beneficios a millones de usuarios es general, su construcción ha sido el tormento de los habitantes de las colonias Atlampa, Santa María la Ribera, Tlatelolco y Buenavista desde hace dos años.
Polvo, ruido de excavadoras de día y de noche, colonias encerradas y sin estacionamiento, calles sin iluminación, delincuencia, puentes peatonales peligrosos, baja en ventas y accidentes son sólo algunas afectaciones que han sufrido los colonos y que al parecer continuarán un par de meses más.
Entre las principales causas está el que la constructora cerró el paso de los habitantes de Tlatelolco a Santa María la Ribera, a la altura de Ricardo Flores Magón, pues aisló las vías del tren.
El puente peatonal provisional que colocaron resultó peligroso sin las suficientes medidas de protección civil, como lo denunció la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en febrero pasado, en seguimiento de las quejas recibidas desde mayo de 2007.
También señaló que ni esa obra ni otras alrededor garantizaban la seguridad de los habitantes, así como el acceso de personas con discapacidad y de la tercera edad. La Comisión de Derechos Humanos del DF también constató las afectaciones a los vecinos.
Una de las más grandes fue la inundación de aguas negras en abril del año pasado en la colonia Santa María la Ribera y la avenida Insurgentes Norte, por una presunta fuga provocada cuando trabajadores rompieron un ducto de drenaje.
Las afectaciones más recientes se cuentan en el mercado Bugambilia, donde varios locales cerraron debido a la severa disminución en las ventas pues los habitantes de Tlatelolco dejaron de ir por no cruzar el puente peatonal peligroso de Flores Magón. Y pese a que el Metrobús gestionó un transporte interno con un costo de 2.50 pesos, para los habitantes fue de poca ayuda.
David Mondragón, representante vecinal de Buenavista, dijo que hay incertidumbre por la falta de información de la delegación Cuauhtémoc, el GDF y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes sobre cómo se mitigará el impacto de la entrada en operación del Suburbano.