claudia.bolaños@eluniversal.com.mxPolicías extorsionadores, autoridades abusivas o indiferentes, clientes agresivos, discriminación y hasta narcotraficantes son los obstáculos que cada día tienen que sortear las personas dedicadas al sexoservicio.
Lo anterior se dio a conocer durante el 11 Encuentro de la Red Mexicana de Trabajo Sexual, al cual asistieron personas que se dedican a la prostitución en varios estados de la República.
En la ciudad de México, personas dedicadas al sexo comercial en la calzada de Tlalpan, Sullivan, Merced e Izazaga, indicaron ser el blanco de huevazos, cohetes, piedras y hasta orines que les arrojan sujetos que sólo van a agredirlos e insultarlos.
Señalaron que hay la intención del Gobierno del Distrito Federal de retirarlos del perímetro B del Centro Histórico, como sucedió con los ambulantes. Los de Tlalpan y de avenida Circunvalación serían retirados y enviados a calles internas.
En Sullivan, siete cooperativas de sexoservidores tomaron la determinación de no subirse a los vehículos de los clientes, y en vez de ello, alquilan taxis que los llevan hasta el lugar del encuentro para evitar ser agredidos.
Las y los representantes de los trabajadores de Tlalpan dijeron que patrullas de Coyoacán, Tlalpan, Benito Juárez y Cuauhtémoc llegan a esta zona con el fin de extorsionar a quienes contratan servicios.
Señalaron a las unidades 3703, 3723, 2503, 2513, 2521, como algunas de las que detienen a clientes y les piden dinero para no acusarlos, falsamente, de estar con sexoservidoras que comercializan también con droga.
Asimismo, sobre esa calzada, pero en la zona que corresponde a la delegación Tlalpan, hay sólo dos organizaciones de sexoservicio; el resto de esas personas dan dinero a policías para permitirles trabajar sin ser detenidos.
Personas dedicadas a esta actividad en el estado de Michoacán resaltaron que el grupo de narcotraficantes autodenominados Los Zetas, están permeando todas sus zonas de trabajo.
Un representante de Orizaba, Veracruz, refirió que en esa ciudad prolifera y es impune la prostitución infantil y que hoteleros prefieren alquilar habitaciones a pederastas que a clientes.