ella.grajeda@eluniversal.com.mx“¡Golpista!”, gritó Víctor Hugo Círigo, presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa al también diputado perredista Agustín Guerrero, quien tomó junto con otros legisladores la tribuna en protesta por la falta de cumplimiento de acuerdos.
Tampoco Guerrero se quedó callado y le espetó: “¡Rajón!, ¡Rajón!, No tienes palabra. Hicimos un acuerdo de discutir nuestra agenda y sólo incluyes los temas de la oposición”.
Ante las miradas estupefactas de legisladores presentes en el salón de sesiones, ambos perredistas se enfrascaron en una disputa, donde cada uno se reclamaba su falta de palabra.
Este fue el preludio de lo que se esperaba en un largo día de incidentes en el recinto parlamentario, que al final del día ocasionó que se cancelara por tercera ocasión consecutiva la sesión y no se discutieran los 106 puntos programados.
Eso sí, todos consideraron que no deberían de descontarse sus dietas, ya que habían pasado lista.
En medio de gritos, ofensas y protagonismos, los legisladores del PAN y PRD entraron al mismo juego. Las panistas se colocaron frente a la tribuna y con cartulinas en mano exigieron que los dejaran trabajar.
El diputado perredista Hipólito Bravo aprovechó la ocasión y les gritó: “Se verían mejor encueradas”. “Eres un gato”, le respondieron las diputadas.
En el fondo, la disputa de Izquierda Unida, del grupo de Agustín Guerrero, reclamaba que se aprobaran los dictámenes de los Programas Delegacionales de Desarrollo Urbano y la Ley de Obras y Adquisiones que envió Marcelo Ebrard; el grupo de Círigo, de Nueva Izquierda, incluyó en la agenda la Ley de Responsabilidad Patrimonial y el nombramiento de los contralores del Instituto y el Tribunal Electoral capitalinos, cuyas propuestas apoya Acción Nacional.
Hoy inician las comparecencias de funcionarios y Agustín Guerrero prometió que no tomarán la tribuna, ya que no se votarán leyes.