ella.grajeda@eluniversal.com.mxSin proyectos ejecutivos, de impacto urbano y del subsuelo, Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal, anunció la construcción del Túnel Reforma y la Supervía Poniente, que serán de cuota y construidas con capital privado.
Este anuncio se dio casi de manera simultánea al fallo que dio a conocer el gobierno mexiquense de Enrique Peña Nieto, de la construcción del Viaducto Elevado Bicentenario, que se inaugurará en 2010.
En entrevista, Jorge de los Santos, director de la empresa Capital en Crecimiento —creada a finales del año pasado por el mismo gobierno del DF—, destacó que todavía no tienen definido cuánto se cobrará a los usuarios que utilicen el túnel y la supervía, las cuales serán licitadas en agosto y septiembre próximo.
Una vez que inicie la edificación, calculó que su construcción se llevará 30 meses, ya que se harán de manera paralela.
La intención del gobierno de Ebrard es que estas obras sean construidas con capital privado, cuya inversión podría alcanzar los 18 mil millones de pesos, mientras que la admnistración local sólo sería socio, ya que únicamente contribuiría con los derechos de vía.
Sobre las ganancias, Jorge de los Santos comentó que aún no está definido, ya que todo dependerá de los proyectos que se presenten, los tiempos de construcción y la tarifa de cobro que propongan los empresarios.
Dijo que el gobierno local podría participar con 5% y 10%, en caso que los inversionistas privados no quieran participar con el ciento por ciento de su capital. “Vamos a recibir propuestas y quien nos dé una mejor tarifa, con ése trabajamos”, destacó.
Incluso explicó que se podría formar un fideicomiso, una nueva compañía o una entidad, con el fin de que las compañías participantes y el gobierno sean los dueños de este proyecto”, indicó.
Actualmente, la empresa Capital en Crecimiento tiene a su cargo el proyecto de remodelación de los Centros de Transferencia Modal (Cetram) en El Rosario, Martín Carrera, Zaragoza y Politécnico, donde también participa la iniciativa privada.
Las características
Ayer Ebrard dio a conocer la creación de dos megaproyectos para el poniente de la ciudad: el Túnel Reforma y la Supervía Poniente, que serán de cuota.
En el primer caso, se trata de una vía subterránea de 20 a 40 metros de profundidad, que partirá de Santa Fe hasta Insurgentes o el Circuito Interior, y que podría medir de ocho a 16 kilómetros.
Sobre la Supervía Poniente, cruzará diversas avenidas a través de túneles, puentes y vías rápidas.
Su extensión podría ser entre cuatro y siete kilómetros, y en principio se planea que atraviese la calzada de Las Águilas, Desierto de los Leones y avenida Las Torres, con continuación en avenida de Los Poetas hasta avenida Luis Cabrera.
El trazo de construcción será definido hasta que se reciban las propuestas de las empresas, pero podría convertirse en el túnel urbano más grande del continente americano.
Durante la presentación, Marcelo Ebrard hizo referencia a otras experiencias de túneles para automóviles en otros países.
En Europa, por ejemplo, existen sólo ocho túneles carreteros que miden más de 10 kilómetros, y el país con más túneles viales es Japón, que suman una extensión de 2 mil 600 kilómetros.
Destacó que para la realización de las dos supervías se creó un comité técnico conformado por el presidente de la Asociación Mexicana de Matemáticas, Fernando Brambila; el presidente de la Academia de Ingenieros, Gerardo Ferrando; Alberto Jaime, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México; el especialista en túneles del Instituto Politécnico Nacional, Cuauhtémoc Rodríguez; y Rolando Menchaca, del Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal, entre otros.