sara.pantoja@eluniversal.com.mxColores, olores, texturas y sabores; las flores más bellas del ejido, la riqueza artesanal de capitalinos del sur y hasta discursos políticos casi personales se observaron ayer en la inauguración de la tercer Feria Artesanal 2008 en el Paseo de la Reforma.
Los puestos de más de cien artesanos y productores de las delegaciones Tláhuac, Tlalpan, Milpa Alta, Magdalena Contreras y Xochimilco se instalaron en ambas aceras entre el Ángel de la Independencia y la Diana Cazadora, donde permanecerán hasta el próximo domingo30 de marzo.
Miel, nieves exóticas, joyería en plata, madera labrada, naturaleza muerta y material reciclado, dulces tradicionales, ropa bordada, licores, rompope... La riqueza artesanal y “la magia” de los productores estaba en la mesa.
Las tres ganadoras del concurso “La Flor más Bella del Ejido” y la “Amapola”, una mojiganga que también vistió el traje tradicional de Xochimilco, esperaron 45 minutos, igual que invitados y artesanos, a la llegada del secretario de Turismo.
“A pesar de la globalidad que nos quieren insertar, ustedes refuerzan la gran identidad de la ciudad y del país”, les dijo Alejandro Rojas Díaz-Durán.
Y luego, el también autor del libro La Constitución de la Ciudad de México, agregó que 2008 será el “año de la independencia de la ciudad” y que luchará, junto con el gobierno local, para que el DF sea autónomo.
Rojas recorrió algunos puestos y recibió regalos de los productores. Se llevó unos aretes para su esposa, regaló pulseras a las xochimilcas, encargó un arreglo para su oficina y sugirió comprar vasos grabados con la silueta de la ciudad “para pasárselos a Marcelo”. Pero nunca sacó su billetera.
Retomó el asunto de la Constitución frente a Santos Pérez, de Contreras, que vendía licores de frutas y libretas empastadas con papel reciclado.
“¿Me puede empastar así unos libros que tengo, que yo hice sobre la Constitución política de la ciudad?”, le preguntó; le pidió una tarjeta y le prometió que llamaría. “A ver si cumple”, comentó la artesana.
El funcionario se encontró de frente con Tomoko y Yuki, turistas japonesas que visitaban la feria.
“Welcome, ¿do you like?”, les preguntó y cuando ellas respondieron “sí” en español, el funcionario les aseguró que la ciudad “es segura” y las invitó a los canales de Xochimilco.