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La destrucción ambiental que supone tanto la construcción de la línea 12 del Metro como el túnel Auditorio Nacional-Santa Fe fue denunciada por una organización ecológica ante la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT).
Este miércoles, la Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México Ecomunidades presentó la queja contra estos proyectos, que generarán la devastación de más de 30 mil hectáreas de bosque en las delegaciones Tláhuac y Miguel Hidalgo, por donde cruzarán las obras, aseguró Miguel Valencia, coordinador de la organización.
Valencia consideró que el gobierno capitalino planea “convertir el Distrito Federal en una megaciudad que a largo plazo deteriorará la calidad de vida de todos sus habitantes, pues el tiempo que permanecerán en el transporte público o el automóvil aumentará, lo que mantendrá en estrés permanente a la población”.
Señaló que con la construcción de la línea 12 del Metro se acabará con la tradición campesina de las zonas rurales que sobreviven en el DF.
El problema que acarrean estos proyectos va más allá de la sola “modernización”, pues terminarán en menos de cinco años con los pocos ríos de la ciudad al ser entubados. Entonces, “¿qué pasará con la recarga de los mantos acuíferos?”, cuestionó Adriana Matalonga, coordinadora de Ecomunidades.
Valencia argumentó que la apuesta gubernamental es crear carreteras y puentes, porque “eso es negocio”.
Ecomunidades propone detener estos proyectos y apelar a las autoridades para que cambien los modelos de urbanización, se construya una red de transporte circular, que permita a la población trasladarse con facilidad, y se eliminen las rutas radiales, que lo que hacen es “expulsar a la gente fuera de la ciudad”.
Además de emplear tecnología de creación de cercanías, que permite a la gente vivir cerca de su lugar de trabajo, lo que ahorra tiempo en el traslado lo que mejora la calidad de vida.