sara.pantoja@eluniversal.com.mxCon sorpresa, inconformidad y hasta lamentos respondieron los usuarios del Metrobús ante el aumento de la tarifa de un peso que comenzó a operar este miércoles.
En un sondeo realizado por EL UNIVERSAL en distintas estaciones de este transporte, los pasajeros aseguraron que el incremento de un peso les afectará mucho a sus bolsillos.
Javier Gómez y Juan Diego Rosal, cuñados, reaccionaron con risa y gestos de “pues ya qué se puede hacer”, cuando al llegar a los torniquetes el lector electrónico de la estación Reforma les indicó que su saldo era insuficiente.
Entonces el policía de guardia les señaló el cartel rojo que anunciaba la medida a la entrada de cada una de las estaciones.
“Fue una sorpresa porque ya uno trae el dinero justo para el pasaje. Lo bueno que traía otra tarjeta para acompletar”, contó Javier, quien desde diciembre pasado perdió su empleo como gestor de contaduría.
“Andamos tramitando el seguro de desempleo con nuestra Afore. Usamos el Metrobús como tres veces al día y con este aumento ya nos va a desacompletar para la comida”, aseguró Juan Diego, quien no tiene trabajo desde agosto de 2007.
Aún así, ambos se rieron de la decisión del gobierno capitalino de aumentar la tarifa: “qué podemos hacer, así se las gastan, aunque uno reclame, hacen lo que quieren y el jodido es uno”.
El anuncio fue publicado el pasado 14 de marzo en la Gaceta Oficial del Gobierno del Distrito Federal, justo un día después de la inauguración de la ampliación de la línea 1.
Alejandro Chávez, usuario de este sistema de transporte, consideró que la medida “no era nada imprevisible. Si sube el petróleo, sube todo y claro que nos afecta a la economía aunque sean centavos lo que suba el pasaje”, dijo durante su trayecto diario de la estación Reforma a Indios Verdes.
A otros usuarios, como Jazmín, el peso de más que pagó en los lectores electrónicos prácticamente no lo sintió, porque traía suficiente crédito en su tarjeta “inteligente” y no reparó en la disminución de su cuenta.