Alejandro Díaz y Rafael Ramírez fueron la primer pareja que disolvió su sociedad de convivencia.Dos meses después de protagonizar una de las nueve uniones que se efectuaron el 16 de marzo del año pasado en la delegación Venustiano Carranza decidieron separarse.
Ellos tenían cuatro años de relación y tres de vivir juntos previo a decidir suscribir su sociedad de convivencia.
Su tiempo lo dividían entre su profesión de abogados y como activistas de la comunidad de la diversidad sexual, por lo que esperaban, hace un año, cristalizar la lucha por la aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia.
“Sabemos que no es una boda y tampoco queremos que se haga un megashow, ni que digan que somos dos locas casándose”, declaró Rafael en la víspera de concretar su unión con Alejandro Díaz.
Tras un par de meses de haberse convertido en convivientes —término legal— solicitaron formalmente disolver su unión en la delegación Venustiano Carranza.
EL UNIVERSAL intentó localizarlos pero hasta el cierre de esta edición no se consiguió.