erika.perez@eluniversal.com.mxLos problemas para iniciar el mantenimiento del drenaje profundo van de mal en peor. Primero fue el exceso de basura procedente del Gran Canal lo que impedía a los técnicos bajar al emisor central; luego fueron fallas operativas para bajar el carro Unimog para hacer la inspección; incluso, casi se les cayó.
Ayer se les poncharon dos llantas del vehículo anfibio —que supuestamente no se atascaría ni tendría problema alguno para circular en terrenos anegados.
Esta situación obligó a los técnicos del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) a modificar la estrategia original para retomar los trabajos de reparación de los 50 kilómetros del emisor central.
Mientras tanto, el tiempo para hacer las reparaciones se agota. Según el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, y el titular del SACM, Ramón Aguirre, el 30 de abril todos los técnicos de las empresas que harán el mantenimiento estarían fuera del drenaje para reabrirlo y desalojar las aguas de la próxima temporada de lluvias.
Con los rezagos que han tenido, los técnicos y las autoridades esperan que las lluvias se retrasen y poder aprovechar al menos los primeros días de mayo para recuperar el tiempo perdido.
Ingenieros explicaron que en la inspección técnica que se pretendía efectuar por dos frentes —en la lumbrera cero y el portal de salida— a bordo de los dos vehículos todoterreno, ahora sólo se utilizará una unidad que ayer entró por la última lumbrera localizada en Tula, Hidalgo, para revisar los 50 kilómetros.
Otro riesgo latente que advierten los técnicos del SACM y de las empresas contratistas es la presencia de lluvias, que obligarían a sacar al personal y detener los trabajos.
Ayer, un grupo del Sistema de Aguas y de la empresa Lombardo descendieron al emisor central del drenaje profundo, donde se observó que el nivel de las aguas negras les llegaba casi a la cintura.
Las aguas negras todavía fluyen en el drenaje profundo porque hay filtraciones de agua de los mantos acuíferos, por lo que se deberán colocar rampas para que los trabajadores puedan ingresar y comenzar las labores de reparación.
Al carro Unimog que ingresó el martes al portal de salida se le poncharon las llantas delanteras, ya que había varillas salidas que no se pudieron detectar porque el nivel de las aguas negras —de unos 70 centímetros— impidió la visibilidad.
Las llantas de refacción fueron quitadas al vehículo que permanece en la lumbrera cero y ya no será utilizado para ingresar al emisor central. Ahora, sólo será usado en caso de que el otro falle por completo.
Con el tiempo encima, en la lumbrera cero del drenaje ya trabaja la empresa Lombardo con equipo y material para comienzar la reparación, la próxima semana, del tubo de 6.5 metros de diámetro.
La inspección técnica que se efectúo la lumbrera cero, cero A y cero B, que es de 140 metros lineales, se realizó en 2006 y una más el pasado domingo 9 de marzo.
Personal de la empresa indicó que ayer por la noche se preveía haber instalado el cableado eléctrico, el soporte de lo que será el elevador y una es calera de caracol para el descenso al emisor central.
Mientras que en la lumbrera 1, ubicada en la Unidad Habitacional Tenayo, en Tlalnepantla, los trabajadores de la empresa Lombardo esperan que se concluya la inspección técnica para entrar a reparar el emisor central en esa zona.